“¿Son todos tuyos?” Y otras preguntas o frases indiscretas sobre la trimaternidad

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Estando embarazada de mi tercer hijo publiqué un post que se volvió viral y aun hoy sigue acumulando visitas y siendo uno de los más leídos del blog. En aquel artículo hablaba sobre los comentarios y preguntas indiscretas que tuve que escuchar cuando anuncié mi futura trimaternidad. Pero si me llegan a decir que una vez naciera mi bebé el bombardeo de opiniones ajenas no iba a acabar, no me lo hubiera creído.

Ya son ocho los meses que llevo como madre de tres y casi a diario me encuentro con personas que, sin ningún pudor, me sueltan perlas que me dejan boquiabierta.

La mayoría de comentarios proceden de gente mayor; curiosamente de madres de varios hijos, y hoy ya abuelas. Quizá en su caso, ver hoy en día a una madre de familia numerosa resulta extraño, pues si bien hace décadas era lo más habitual, ya se sabe que hoy no es lo normal, a juzgar por los datos del INE.

Pero también me encuentro con madres de mi edad o incluso más jóvenes que no tienen ningún reparo en mostrarme su opinión, llegando a ser muy hiriente en algunas ocasiones.

“¿Son todos tuyos?”

A la cabeza del ránking de frases más escuchadas se encuentra sin duda esta. Y es que la pregunta la escucho a diario en el parque, en la cola del supermercado, cuando entro a una tienda… Realmente me sorprende lo exagerada que es la gente preguntando algo así, porque me da la sensación de que ven a un equipo entero de fútbol detrás de mí en lugar de a tres niños.

“¿Son todos del mismo padre?”

Os juro que esta pregunta me la han hecho y me quedé muda. Por suerte sólo me la han formulado en dos ocasiones, pero en ninguna de las dos supe cómo reaccionar. Ya no solo por lo exagerado de la pregunta, sino porque me parece un comentario tan, pero tan indiscreto, que lo encuentro fuera de lugar totalmente .

“¿Cómo te apañas con los tres?”

Esta es otra de las preguntas que forma parte de mi día a día, y aunque no me resulta ofensiva ni indiscreta, ni muchísimo menos, cada vez me cuesta más responderla. Y es que si digo que “muy bien” (que es la verdad) siento que no es lo que mi interlocutor esperaba escuchar, y normalmente me responden, con gesto contrariado cosas como:

  • “¡Que suerte!, ¡Ya me contarás el secreto!”
  • “¡Eres mi heroína!”
  • “Eres una crack o una súper mamá”
  • “Yo estoy agobiada con uno (o con dos) y viéndote a ti me siento una floja”…

Ya he comentado en otras ocasiones que ni soy una súper woman, ni tengo poderes, ni poseo un secreto oculto sobre “cómo criar hijos sin agobios” que no quiera compartir con el resto de la humanidad. Pero es que en líneas generales siento que mi trimaternidad está siendo sencilla y mucho más llevadera de lo que creía; al menos por el momento… ¿Qué otra cosa puedo responder?

“¿Tú no te aburres, no?

¡Otra de las frases del millón! Pues no, aburrirme no me aburro en absoluto pero tampoco creo que ningún padre o madre al cuidado de su prole (sea 1 hijo o diez) se aburra mucho con la crianza de sus hijos.  Porque los hijos dan trabajo, por supuesto, pero al igual que éste se multiplica con cada hijo, también lo hacen las risas, voces, peleas, diversión, locura… En definitiva, ¡vida!

Cuando la gente quiere ayudar sermoneando a mis hijos

Una de las cosas que menos me gusta es que la gente de por hecho que necesito ayuda en cuanto pongo un pie en la calle. Cualquier ayuda es bien recibida, por supuesto, y la agradezco enormemente cuando se me brinda tras haberla pedido, o ante situaciones en las que realmente me pueda ver desbordada. Pero eso de que personas extrañas que se cruzan en mi camino quieran ocuparse de forma intrusiva de mis hijos sin habérselo pedido, lo llevo un poco mal.

Este tipo de situaciones se dan sobre todo cuando porteo al bebé. Es como si la gente creyera que por el mero hecho de llevar en la mochila o el fular a mi Pequeño, ya no tuviera capacidad de encargarme de nada más, y mucho menos de otros dos niños de corta edad.

Por ejemplo; el otro día, mi niña se tropezó en la calle y se puso a llorar. Fue un tropiezo tontorrón, y por el llanto enseguida supe que no se había hecho daño. Aún así, me arrodillé para ponerme a su altura y le miré las manitas por si tenía algún raspón. Fue entonces cuando una señora que pasaba por nuestro lado la ayudó a levantarse y acto seguido la estrujó entre sus brazos tratando de consolarla.

Yo llevaba a mi Pequeño en la mochila y la señora debió creer que estaba incapacitada para ocuparme de ella. Pero lo que no se daba cuenta era de que cuanto más la apretaba entre sus brazos, más lloraba la niña tratando de zafarse de ellos. Le insistí educadamente hasta en un par de ocasiones que la dejara en el suelo, que ya la atendía yo, a lo que la señora me respondió con vehemencia: “¡No te preocupes, mujer! Bastante tienes tú ya”.

Insisto en que agradezco mucho la ayuda que otras personas me prestan cuando lo necesito. Y en este caso concreto, agradecí que aquella mujer ayudara a mi hija a levantarse del suelo y se preocupara por ella. Pero llevar a mi bebé en la mochila no me vuelve una inútil a la hora de ocuparme de mis otros dos hijos.

“¡Bastante tienes tú ya!”

Esta frase me la dicen también a menudo y me repatea, porque me da la sensación de que esas palabras llevan implícitas una carga peyorativa, como si tener tres hijos fuera una condena o una penitencia y necesitara, impepinablemente, de la caridad de la gente.

“¡No hagas eso, niño. ¿No ves que tu madre tiene mucha faena con los tres?”

Y en la misma línea que el ejemplo anterior, aunque de una manera más impertinente y ofensiva, se encuentran aquellas personas que creen que me ayudan sermoneando a mis hijos. Y eso me enfada profundamente porque a mis hijos les educo yo como considero, y salvo que pida ayuda u opinión, no tolero que conocidos o extraños den lecciones a mis hijos sobre lo que deben o no hacer, alegando “que deben ayudarme porque tengo mucha faena”.

Miradas indiscretas

Otras situaciones incómodas con las que me encuentro a menudo no necesitan de palabras sino, simplemente, de una mirada. Ocurren cuando voy por la calle con los tres, porteando al bebé, empujando el carrito de la mediada y llevando de la mano a mi Mayor. En ese momento noto como las miradas de la gente con la que me cruzo se clavan en mí y a veces no acierto a identificar si son miradas de reprobación, de lástima por “haberme dejado hacer tres bombos”, de compasión por tener dos bebés tan seguidos o, simplemente, porque la escena les parece de película de ficción, ya que donde vivo el porteo no suele verse.

“Ya te plantarás, no?”

Y por supuesto no puede faltar la mítica y legendaria pregunta:“¿Ya te plantarás, no?” o en su versión imperativa “¡Ya no tengas más que la vida está muy achuchada!”. Y es que al final voy a tener que acabar agradeciendo la amabilidad de la gente que vela por mi economía 😉

7 comentarios en ““¿Son todos tuyos?” Y otras preguntas o frases indiscretas sobre la trimaternidad”

  1. Santa paciencia la que hay que tener con la gente! A mi me encanta ver familias numerosas de 3, 4…8 niños, porque pienso en ellos y en lo divertido que tiene que ser y como hija única me emociona. Pero me molesta mucho la gente que pregunta abiertamente porque siguen teniendo mas o si es que van a pasarse la vida criando niños. Me molesta mucho que un hijo esté bien porque has “cumplido” pero ya más sea sinónimo de penitencia. Con lo bonito que tiene que ser!

  2. Yo estoy en ésa fase que quiero y no un segundo y la verdad es que a veces siento con las rabietas de una sola no puedo y vosotras me parecéis en top. Si alguna vez os digo algo es desde la admiración y el cariño,¿eh? Que soy un poco bruta.

  3. Me parece increíble la cara que puede llegar a tener la gente para hacer semejantes preguntas o comentarios, si es a mi, que tengo una niña de casi 5 años y otra peque de 3 meses y la de veces que he tenido que escuchar que con dos ya me plantaré, no? A lo que yo contesto, pues hoy por hoy no voy a buscar otro pero mi marido y yo siempre hemos querido 3 y sobretodo yo aun soy muy joven asique nunca se sabe, seguidamente se hechan las manos a la cabeza, que si como voy a tener un tercer hijo, que la vida está muy mal y muy cara, que hay que ganar mucho dinero para criar a 3 hijos…. Y aver, en cierto modo tienen razón, pero nadie les ha pedido su opinión y el tema económico también es muy subjetivo trabaje uno o trabajen los dos, depende como gestiones la economía en tema de alimentación, ropa, educación, calzado, etc, que está claro que tener hijos no es barato, pero también depende mucho de como lo lleve cada uno. En fin, creo que tendremos que seguir de por vida escuchando ciertos comentarios no pedidos. Por cierto, a mi lo peor que me han dicho más de una vez y que peor me ha sentado con diferencia es, bueno, otra niña, no te ha salido la parejita, encima me lo dicen como con pena, que que lástima que me haya salido otra niña, perdona?! Yo estoy más que encantada de haber tenido otra niña. Uufff de verdad que me hierve la sangre, jeje. Santa paciencia! Besos.

  4. Madre mía! Pero dónde vives, mujer?
    Aquí hay muchas trimadres, y de mas hijos, paseando por calles y parques. Hace años no era tan común, pero ahora empiezan a resurgir familias numerosas y desde luego pocas inspiran lástima, sino vida! Al menos a mí y mi entorno cercano.
    Es cierto que admiro como se organizan, pero creo que esa capacidad es adquirida, cuando la necesitas, se suele desarrollar si una pone de su parte, no?
    Por otro lado me he topado con gente a la cual el sector servicios le han vendido, pero bien, la idea de que los niños estorban, sorprendiéndose de que no meta al mío en la guarde, aunque no me haga falta, por su bien, dicen, como si lo mejor para el niño fuera cuslquier cosa antes que su madre.
    Y para las celebraciones… igual, ¿ No tienes con quien dejarlo?
    Pues no, pero que no le dejaría, formé una familia justo para esto, tal vez el suyo le moleste, no le deje disfrutar, pero yo si disfruto, aunque me de guerra! Es mas, eztoy buscan

  5. Pues yo estoy buscando el tercero…….tengo uno de 6 años y una niña de 10 meses……y la primera en la frente: mi madre cuando le dije que quería otro me dijo: “pero si tienes la parejita, ya…..sabes lo que es ser madre y con lo que sufres tu con la lactancia….” (esto es porque al primero no le pude dar más de 3 meses y lo llevé fatal…….muy mal, era mi ilusión y se me cayó el mundo encima……la enana a día de hoy sigue tomando teta y su alimentación complementaria……..). Y porque es mi madre y sé que se desvive por sus hijos y daría su vida por nosotros….que sino pensaría que hemos sido un calvario……..
    Bueno que me enrollo…..que si me ha dicho eso mi madre me espero cualquier cosa del resto de la humanidad si el embarazo llega

  6. Pues yo tengo 37 años, un bebé de 17 meses y una niña de 3 años y estoy recién embarazada (estoy esperando la “falta de la regla” pero tengo síntomas desde el primer día irrefutables: hinchazón de ambdómen exagerado, muuuchas nauseas, dolor de pecho, etc, etc..en fín..). Y temo de verdad enfrentarme a eso, a todo tipo de comentarios de la gente fuera de lugar..incluso el de mis padres, pero luego pienso que “en este estado” es cuando menos caso debería hacer a esos comentarios porque ha sido un embarazo muy deseado…a mí, con “la parejita”, me han llegado a decir: ah! ya tienes dos, pues ahora, a vivir!”…como si antes o después no existiese vida..también: “no se te ocurra tener más hijos” (amigos de mis padres) o incluso “vaya! las jóvenes de hoy, yo no sé que hemos hecho mal las madres, qué mal os habremos educado para que sólo penséis que sois un útero andante” (o algo muy similar, súper-hiriente, otra amiga de mi madre…) en fí, paciencia y mucho amor que es lo que nos queda. Muy bueno el post y saludos desde Granada.

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