La lactancia materna y la flora intestinal del bebé

Hoy, 7 de agosto,  termina de celebrarse la semana mundial de la lactancia materna, movimiento instaurada por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF en 1992, para promoverla y defenderla.

Es por ello, que no quería dejar pasar la oportunidad sin hacerme eco de una de las tantas noticias que nos muestran lo maravillosa que es la lactancia y los innumerables beneficios que tiene, tanto para la madre como para el bebé.

Uno de estos beneficios tiene que ver con la flora bacteriana o flora intestinal del bebé ya que la lactancia acelera su proceso de maduración.

“Esta maduración consiste en la adquisición de la flora bacteriana adecuada en el tracto digestivo en los niños, hasta que se asemeja a la del adulto. Cuanto antes madure la flora  bacteriana (también llamada microbiota) más protegido estará el bebé al ser una de su funciones estimular el funcionamiento del sistema inmunológico” – explica la Doctora Leticia Ruiz, Neonatóloga del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid.

Antes de nacer, el bebé entra en contacto únicamente con algunas bacterias, pero es en el momento del nacimiento cuando comienza realmente la colonización del intestino por parte de la microbiota.

El parto vaginal favorece una colonización más adecuada, representada por bacterias vaginales y fecales. Después, el contacto con la madre y el tipo de alimentación serán los responsables de continuar con el establecimiento de una microbiota o flora bacteriana saludable y óptima.

¿Cuándo y cómo madura la flora bacteriana?

La lactancia materna es un factor determinante para una colonización idónea del intestino del recién nacido, predominada por bifidobacterias” – afirma la Dra. Ruiz

Tanto la lactancia en sí, como la alimentación de la madre, tienen influencia sobre el correcto establecimiento de la microbiota o flora bacteriana en el bebé. Según un estudio publicado en España en 2015, un bebé que tome unos 800 mililitros de leche materna al día, ingiere entre cien mil y diez millones de bacterias diariamente.

Los componentes de la leche materna: anticuerpos del tipo Ig A, oligosacáridos prebióticos (que favorecen el crecimiento de ciertos microorganismos) y los millones de bacterias  que forman parte de dicha flora (bifidobacterias, lactobacilos, estafilococos…), son los que hacen que la flora bacteriana madure, así como sus funciones inmunitarias y de absorción de nutrientes.

Hacia los 2-3 años del bebé, se acaba de establecer su microbiota definitiva (la del adulto, 100 trillones de microorganismos, unas 10 veces más que células humanas). Su composición se habrá visto afectada por numerosos factores, y además por el tipo de alimentación complementaria que haya recibido el niño.

Pero de lo que no cabe duda es que el factor que está al alcance de la mano de todas las madres, y que tiene una mayor influencia en dicho proceso, es la lactancia materna.

 

Fuente informativa: Depatamento de comunicación el Hospital Nuestra Señora del Rosario (Madrid)

Cómo prevenir la obesidad infantil

  El pasado lunes 19 de junio tuve la oportunidad de participar en el primer encuentro bloguero realizado por Nutribén Innova. Fue una jornada muy completa en la que, junto a otras madres blogueras de varios puntos de España, pudimos disfrutar y aprender sobre salud y hábitos de vida saludables para toda la familia. La mañana estuvo marcada por las ponencias de la doctora Aurora Molina (pediatra de atención primaria) y del doctor Jorge Martínez (pediatra del Hospital Niño Jesús). Ambos nos hablaron de la importancia de la alimentación, tanto en los primeros 2 años del bebé, como durante la …

Leer más…Cómo prevenir la obesidad infantil

Personal sanitario poco profesional

  Las consultas al pediatra, especialistas y visitas a urgencias suelen ser de lo más habitual cuando se tienen niños, máxime si son tres y sus edades se sitúan entre los siete años y los 18 meses. La alergia de mi hijo mayor, algunos sustos que nos ha dado la mediana y la bronquiolitis de mi bebé, me ha hecho conocer en este tiempo a muchos profesionales sanitarios y sus diversas formas de proceder. Aunque en la mayoría de los casos el trato por parte del personal sanitario es fabuloso (comenzando por la pediatra de mis hijos que es, simplemente, maravillosa), …

Leer más…Personal sanitario poco profesional

Chupete, manos y manías

Mis tres hijos han tenido, y tienen, reacciones muy diferentes con el chupete. Chupete desde el nacimiento Mi Mayor salió del hospital con él puesto y en ningún momento interfirió en nuestra lactancia. Es cierto que ésta sólo duró tres meses (aunque finalizó por causas que nada tienen que ver con problemas de agarre derivados del uso del chupete) y que yo desconocía por completo que el uso del chupete pudiera interferir, pero en cualquier caso, nunca tuve problemas por usarlo. A medida que fue creciendo, el chupete sólo quedó para la noche pero la mitad de las veces despertaba sin …

Leer más…Chupete, manos y manías

Maternidad real

Tenemos unos amigos que acaban de ser padres por primera vez y el otro día ella me confesaba angustiada que se sienten sobrepasados por la situación. Los inicios de su lactancia fueron duros y a los pocos días acabó sucumbiendo al biberón porque “el bebé se quedaba con hambre”. Unas semanas después se encuentran sumergidos en la vorágine de los cólicos, los llantos y los sueños interrumpidos. Cuando eres madre de tres hijos es fácil ver estas cosas con perspectiva. Sabes que todo pasa y que por mucha angustia que ciertas situaciones puedan producir en unos padres primerizos, no dejan …

Leer más…Maternidad real

El doctor Briz y el frenillo sublingual

Tras las numerosas mastitis subclínicas que padecí durante la lactancia de Pulguita (y que me hicieron pasar ratos realmente malos), comencé a informarme mucho acerca de los motivos que me hacían encadenar una tras otra con el objetivo de tratar de poner solución a lo que me pasaba. Probablemente el hecho de que mi niña no me vaciara correctamente el pecho, unido a otros factores que cuento en este post, propiciaron la aparición de aquellas mastitis. ¿Y cuál podía ser la causa de que mi bebé no me vaciara bien? Un frenillo sublingual que si bien no fue demasiado grave, sí …

Leer más…El doctor Briz y el frenillo sublingual