Ser madre y tener un puesto de responsabilidad: ¿es compatible?

Lamentablemente,  vivimos en una sociedad en la que no es posible entender un puesto directivo o de responsabilidad sin un interminable horario laboral , viajes, reuniones maratonianas y un orden de prioridades en donde la familia no puede ocupar el primer puesto.

Por eso, hoy me gustaría reflexionar sobre un tema que llevo tiempo mascullando: ¿Es posible ser madre y tener un puesto directivo o de responsabilidad en tu trabajo?

Mi experiencia en una entrevista de trabajo

“Si tienes entre manos un importante proyecto para la compañía y te llaman de la guardería para decirte que tu hijo está con 40 de fiebre: ¿qué harías? ¿Dejarías todo “empantanado” para ir a buscarle?” 

Esta pregunta, 100% verídica, me la formularon en una entrevista de trabajo en la que optaba a un puesto de dirección en el gabinete de comunicación de una  empresa. Huelga decir que mi cara fue un auténtico poema y que la respuesta que di no pareció gustar al entrevistador, a juzgar por la mueca que hizo y las anotaciones en su libreta.

Y es que por desgracia, si ya es difícil optar a un trabajo siendo madre, tratar de aspirar a un puesto de responsabilidad lo es muchísimo más. O al menos esa es la sensación con la que salí de aquella entrevista.

“Solo veo a mi hija los fines de semana”

En uno de mis primeros trabajos tuve una jefa con una gran ambición por su puesto. Tenía una trayectoria profesional intachable, y vivía por y para trabajar. Cuando yo llegaba a la oficina, ella ya estaba allí, y cuando me marchaba, ella se quedaba al menos durante 3 ó 4 horas más.

Era joven, vivía en una lujosa urbanización de Madrid y tenía un precioso coche descapotable. Obviamente, todo lo que tenía lo había logrado gracias a su trabajo y dedicación. Un día, en una charla “de tú a tú” me comentó que tenía una hija de 3 años, y presumió de ella enseñándome un par de fotografías que guardaba en su cartera. Con absoluta naturalidad me confesó que sólo veía a su hija los fines de semana, pues cuando llegaba a casa de la oficina la pequeña ya estaba dormida, y cuando se iba de casa por la mañana, ocurría lo mismo.

Por aquel entonces yo aún no tenía hijos, pero me imaginaba que aquella situación debía ser desgarradora para cualquier madre. Así que le expresé mi malestar y lamenté que tuviera que estar pasando por aquello.

Sin embargo, mi jefa se apresuró  a decirme que no cambiaría nada de su vida, pues gracias a su trabajo y a su importante sueldo su hija podría tener todos los caprichos que quisiera mientras fuera niña, y una educación de calidad en el extranjero cuando creciera. Me quedé atónita con sus palabras y aunque me pareció un modelo de vida tan respetable como cualquier otro, aquella confesión me hizo reflexionar.  

Cuando nació mi hijo decidí dejar de trabajar

maternidad

Embarazada de mi primer hijo, la empresa en la que trabajaba en ese momento hizo un ERE que afectó a mi departamento, por lo que nada más regresar de mi baja por maternidad me quedé en la calle. Hasta entonces, mi trayectoria laboral había ido in crecendo, y aunque adoraba mi trabajo, en esos momentos no me vi capaz de volver al mundo laboral teniendo mi bebé apenas 16 semanas. Por ello, decidí tomarme un tiempo para estar con mi hijo y decidir qué hacer con mi vida profesional.

De esto hace ya más de dos años y todavía sigo igual: disfrutando de mi papel de madre durante las 24 horas al día y ajustándome mucho el cinturón para poder dilatar esta situación el mayor tiempo posible.

Hace tiempo que dejé de buscar trabajo fuera de casa, e incluso a veces dudo si volveré a trabajar en mi sector algún día.

A día de hoy he decidido renunciar a cualquier puesto, gran sueldo o proyección profesional porque, simplemente, mi orden de prioridades en la vida ha cambiado radicalmente. Lo que mi hijo me ha aportado a nivel personal es indescriptible. Jamás me he sentido tan feliz y tan realizada como persona y tengo claro que ni el mejor trabajo del mundo, ni todo el dinero que me pudieran pagar en él, igualarían jamás lo que he sentido en este tiempo a su lado.

Hay gente con la que hablo de este tema que no entiende mi postura y opina que he “tirado por la borda” años y años de formación académica y buena reputación laboral.

“Va a ser difícil que te reenganches al estatus laboral que tenías” – me dicen muchos.

Y entonces es cuando les planteo la pregunta con la que abría el post: “¿Sería posible compaginar ese estatus laboral con mi faceta de madre?” Y, curiosamente, a todos les entran las dudas con sus respuestas…

¿Y vosotros, qué opináis al respecto?

14 comentarios en «Ser madre y tener un puesto de responsabilidad: ¿es compatible?»

  1. >Mi jefa es igual, tiene dos hijos, ya adolescentes, que desde que nacieron sólo la han visto los fines de semana y en foto. Creo que estos casos son extremos y la mayoría, aunque trabajemos nos buscamos la manera de ver crecer a nuestros hijos.Un saludo

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  2. >Gemma, efectivamente qreo que la mayoría somos como dices pero cada vez voy conociendo más casos de gente que antepone el trabajo a los hijos.Tengo una conocida con un negocio propio y a la semana exacta de dar a luz se incorporó a su trabajo. Buscó en los carteles que vio por su barrio gente que se ofrecía para cuidar niños y tras un par de entrevistas seleccionó a una mujer a la que dejó a su hija con 1 semana de vida.Jamás se planteó dejar el negocio algunas semanas en manos de sus empleados, trabajar desde casa o cerrar su local durante un tiempo. Toda su ilusión es llevar a su hija a un colegio privado inglés cuando cumpla los 3 años así que necesita "hacer dinero".Hay quien opina que esto es muy loable pero yo, sinceramente, no lo entiendo :(.

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    • buenas tardes
      os entiendo a todas y os respeto pero que facil se ve la vida sin se autonoma de profesio, esa persona que a la semana estaba trabajando os puedo jurar que no es porque queria, sino porque no le queda otro remedio. Es facil decir que su unico objetivo es hacer dinero para llevarla a un colegio ingles, pero os recuerdo que los autonomos tenemos una baja ridicula (en cuanto a dinero me refiero) y que si perdemos el trabajo no tenemos paro. No quiero atacar a nadie , solo quiero que reflexioneis de porque a veces hay madres que tienen que tomas esas DOLOROSISIMAS decisiones. De todas formas con esto no quiero decir que ver a tu hijo 2 dias a la semana es normal, eso son casos muy extremos.

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      • ¡Hola Carmen! Muchas gracias por opinar.
        Tienes razón en decir que el mundo del autónomo es un gran desconocido para muchos. Yo siempre he trabajado por cuenta ajena hasta hace poco tiempo y son mundos completamente distintos. Aún así casi todos los casos de autónomos que conozco a mi alrededor han estado de baja bastante tiempo por considerar que 1, 2, 3 o incluso 6 meses era poco tiempo para dejar a ese bebé al cuidado de nadie. Ello les ha obligado, lógicamente, a reajustar su economía, prioridades, calidad de vida… pero no conozco a nadie que se haya arrepentido por tomar esta decisión.
        Lógicamente no hablo a nivel general, tan sólo de casos allegados que conozco, pero siempre hay excepciones y las necesidades económicas familiares sólo se pueden medir en el seno de la familia.

        Lo que sí pienso (y esto es una opinión muy personal que no tienes porqué compartir conmigo) es que vivimos inmersos en la sociedad del consumismo. Trabajamos muchas horas al día, obviamos bajas (de maternidad, de enfermedad…), hacemos horas extras… y todo porque hay que pagar tres coches, un chalet, un piso en la playa, el colegio bilingüe del niño o las vacaciones a esquiar en Semana Santa. Al final conseguimos tener todo eso a costa de sacrificar un precioso tiempo que JAMÁS VOLVERÁ al lado de nuestros hijos…

        Pero bueno, esto da para un post que algún día me animaré a escribir 😉 ¡Gracias por darme la idea!

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  3. >Hay que gente que tiene hijos para enseñarlos como un trofeo, es lamentable… cuando escucho casos así, sólo puedo pensar en toda la gente que no consigue tener hijos y en lo mucho y bien que los cuidaría y querría… en fin…En mi caso, aunque entiendo la postura de dejar aparcada la vida laborar por los niños, me ha funcionado y funciona mejor el punto intermedio, seguir trabajando y pasar el máximo tiempo posible con mis hijas. Entiendo otras circunstancias, pero ni están al alcance de todos ni son lo mejor para todos.Besos

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  4. >Chelo, yo también creo que el punto intermedio es lo mejor. Trabajar no es sólo necesario sino bueno para la "salud mental". Lo que pasa es que la baja por maternidad en nuestro país es alro irrisorio así que si economicamente se puede y se quiere, conseguir unos meses extras para estar con él bebé antes de volver al trabajo quizá sea la mejor opción para ambos.Bss

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  5. Hola,
    Tengo dos hijas de 3 y 5 años y actualmente trabajo, pero como a mi esposo le ha ido mejor laboralmente, me gustaría dejar de hacerlo. Por un lado me da susto dejar de tener mi independencia y relajo económico que tengo ahora, pero por otro lado siento que mis hijas han crecido muy rápido, y si bien es cierto se quedan con su abuela, he perdido esos momentos mágicos como mamá.
    No sé si a estas alturas vale la pena, pues como les comentaba, están grandes y ya van al coegio (media jornada).
    Qué hago????????

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    • Tu caso es complejo Gloria y nadie mejor que tú para decidir qué es lo que quieres hacer y hacia donde encarrilar tu vida. Sólo puedo darte un consejo: sólo se vive una vez y los hijos sólo crecen una vez. Si te queda la “espinita” de estarte perdiendo cosas de su día a día no dudes ni un segundo en el camino que debes tomar. Un abrazo!

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  6. Pues estoy de acuerdo en que hay que priorizar porque estar en todo es imposible. Yo no he dejado de trabajar desde que tuve a mi pequeño pero se queda con mi madre y yo tengo un horario muy bueno por lo que paso toda la tarde con él. Creo que se puede trabajar y ser madre con un apego absoluto siempre que los horarios lo permitan. Si mi trabajo hubiera sido otro también me habría planteado la reducción, por suerte he podido compatibilizar siempre las dos cosas.
    Un besazo guapa

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    • Has tenido muchísima suerte, sí! Si yo hubiera seguido trabajando en mi empresa cuando nació mi hijo no hubiera podido compatibilizarlo sin haberme cogido una reducción de jornada o una excendencia. Entraba a las 09.00 y raro era el día que salía antes de las 20:30… ¡Con esos horarios era imposible haber ejercido como madre entre semana!

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  7. Hola: justo hoy estoy en mi trabajo después de dos días de permiso por enfermedad de mi pequeño de 11meses. Ahora me siento castigada por mis compañeros quienes ( aunque no lo digan) ven mi ausencia como vacaciones pagadas. Y aunque solo yo se lo que conlleva esta situación , no deja de afectarme. Aún así , no cambio por nada tener a mi hermoso bebé

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