Niños con gafas: consejos para elegir gafas infantiles

niños con gafas

Hasta hace poco tiempo, en nuestra familia no estábamos especialmente puestos en gafas, pues prácticamente nadie de nuestro entorno las utiliza. Mi marido las lleva de manera puntual cuando pasa muchas horas frente al ordenador, pero jamás imaginamos que mis hijos también tendrían que llevarlas desde temprana edad. Así que ahora me ha tocado aprender sobre un tema nuevo: el de los niños con gafas.

Tanto mi Pequeño como mi niña han comenzado a utilizarlas tras descubrir que tienen hipermetropía y astigmatismo. Por suerte, ambas anomalías han requerido de una graduación muy baja, pero tocará llevar gafas durante una temporada y por ello he decidido compartiros nuestra experiencia así como algunos consejos para elegir gafas para niños.

¿Cómo descubrimos que necesitaban llevar gafas?

Desde que han puesto gafas a mis hijos son muchas las madres que me preguntan cómo me di cuenta de que las necesitaban. Realmente yo nunca aprecié nada que me hiciera sospechar, pues mis niños jamás se quejaron de dolor de cabeza, picor o molestias en los ojos. Tampoco se ponían cerca para ver la televisión, ni bizqueaban o parpadeaban con frecuencia.

Por su parte, los profesores jamás me transmitieron ninguna preocupación al respecto, y mis niños hacían siempre sus tareas con bastante precisión (no se salían de la raya al colorear, trazos bien definidos, letras pequeñas…)

Pero en la Revisión del Niño Sano de los cuatro años de mi Pequeño, la enfermera encontró algún indicio que le hizo sospechar que mi Pequeño podía necesitar gafas, por lo que decidió derivarme al oftalmólogo para una revisión a fondo. Y así fue como dimos con la hipermetropía y el astigmatismo.

Cuando la oftalmóloga me preguntó si alguno de los hermanos llevaba gafas, recordé que la prueba de agudeza visual que le había hecho la enfermera al Pequeño no se la hicieron en su momento a mi Niña, por lo que le contesté que “no” pero le expliqué que su hermana tenía cinco años y nunca le habían mirado la vista, por lo que ,me recomendó llevarla a una revisión para valorar .

Así que en cuanto llegué a casa solicité una cita con la enfermera del centro de salud y le expliqué lo sucedido con el Pequeño, para que le revisara también la vista a ella… ¡y violà! Hasta en esto parecen casi mellizos 😉

¡Mis niños con gafas! ¿Qué siente una madre?

Cuando me dijeron que mis hijos debían llevar gafas sentí mucha pena. Pero no por el hecho en sí de las gafas, sino por no haberlo descubierto antes, y por la cantidad de detalles y nitidez que probablemente se habían perdido en estos primeros años de vida.

Seguidamente pensé en el tema logístico y en su día a día: en cómo dos niños de cuatro y cinco años iban a acostumbrarse a las gafas, en cómo se sentirían emocionalmente cuando se vieran con ellas puestas, en cómo enseñarles a cuidarlas y a no quitárselas, en cuánto durarían sin romperse, en lo que nos iba a costar… Dudas absurdas y banales, lo sé, pero es inevitable no pensar en ello cuando el tema resulta novedoso para ti.

¿Cómo ayudar al niño que debe llevar gafas?

niños con gafas

Una vez que el especialista confirme que tu hijo necesita llevar gafas, explícale al niño qué es lo que le ocurre y por qué es necesario que lleve gafas a partir de ese momento. Adapta tu discurso a su nivel de entendimiento, pero ayúdale a entenderlo y anímale a expresar sus dudas y recelos, que probablemente tenga.

Por si os sirve de ayuda, yo me apoyé en un capítulo de Peppa Pig en donde Peppa acude a la óptica del padre de Pedro Pony, para hacerse una revisión de la vista y elegir unas gafas. A mi Pequeño le encantan estos dibujos animados, así que este capítulo fue un recurso fantástico para comprender todo mejor.

Consejos a la hora de comprar unas gafas infantiles

Una vez que el niño sabe que tiene que llevar gafas, estos son mis consejos para elegir las mejores:

1) Haz que el niño participe de su elección

  • Ir con el niño a comprarlas y dejar que él mismo las elija. Puede parecer un consejo de perogrullo, pero en la Óptica me comentaron que en muchas ocasiones son los padres los que eligen el modelo y la opinión del menor no suele contar. Creo que si el niño interviene en la elección de sus gafas, las aceptará de mejor grado. Al fin y al cabo es un complemento que le acompañará durante mucho tiempo.

2) ¿Gafas de pasta o de silicona?

  • Desde nuestra experiencia personal os aconsejo las gafas con patillas y montura de silicona, ya que son especialmente blanditas en la zona del puente de la nariz y las orejas, resistentes y cómodas para los niños con respecto a las clásicas gafas de pasta.

Como contrapunto a este tipo de modelo destaca su elevado precio y el hecho de que pueden darse de sí con facilidad si se abren mucho las patillas, algo que no tiene solución ya que no se pueden ajustar con tornillos o con calor. Pero con advertir al niño de este hecho y tratar las gafas con cuidado a la hora de ponérselas y quitárselas es suficiente.

3) Cuando las gafas se resbalan…

  • En caso de que el niño tenga muy poquita nariz, en la Óptica probablemente os aconsejen unas gafas con un estilo más redondeado, en lugar de alargadas. Este ha sido el caso de mis hijos, que no solo tienen una nariz muy chiquitita sino que además es muy chata, de manera que la gafa se les resbala enseguida hacia la punta y acaban mirando por encima de la montura, algo que a la larga acaba siendo perjudicial para su salud visual.

Con una gafa de cristal redondo y grande es más difícil que esto ocurra, ya que aunque su nariz no sujete bien la gafa y esta se resbale hacia abajo, el cristal sigue abarcando todo el ojo y el niño no tendrá la necesidad de mirar por encima de la montura.

niños con gafas

No obstante, para ajustar las gafas lo máximo posible además de evitar que se resbalen por la nariz o se caigan al suelo, os aconsejo comprar un pack de ganchos para las orejas y gomas de silicona antideslizante.

Los ganchos actúan de tope detrás de las orejas evitando que las gafas resbalen, y las gomas impiden que estas se caigan al suelo en caso de que el niño se las quite. Además, la goma es corta y se ajusta perfectamente por detrás de la cabeza del niño sin suponer ningún riesgo.

En Amazon adquirí un pack de seis topes y seis gomas de distintos colores por 7,99 euros, y a mis hijos les encanta porque cada día cambian el color de los ganchos y las gomas dando un nuevo look a sus gafas.

4) Aprendiendo a cuidar las gafas

  • Y ya por último, os recomiendo también comprar una funda para guardar las gafas que sea atractiva para el niño además de rígida, pues evitará muchos disgustos. En mi caso tengo dos fundas para cada uno de mis hijos, pues una la llevan siempre guardada en la mochila del cole (ya que en su caso se la quitan para hacer gimnasia) y otra la tiene guardada en el cajón de su mesilla, para guardarlas cuando se van a dormir.

También es fundamental enseñarles a cuidar sus gafas, a guardarlas correctamente, a no ponerlas boca abajo cuando las dejan sobre la mesa, y a limpiarlas con cuidado cuando las noten sucias (en este sentido, recomiendo las toallitas limpia gafas que venden en Mercadona, pues para ellos son muy fáciles de utilizar y el cristal se queda impecable).

Y hasta aquí mis consejos como madre de niños con gafas. Espero que os sirvan de ayuda y si ya tenéis experiencia en este campo, no dudéis en compartirla conmigo porque seguro que me serán de gran utilidad.

Fotos: Pixabay

5 comentarios en “Niños con gafas: consejos para elegir gafas infantiles”

  1. Pues yo casi igual que tú, en la revisión de los tres años al taparle uno de los ojos parecía que no veía bien y me derivaron al oculista. Como la cita que me daban era a tres meses vista decidí llevarla a uno privado y allí la miraron sin gotas y con gotas y me dijeron que tenía mucha hipermetropía y astigmatismo y ojo vago, así que gafas y parche, salió ya con el ojo tapado de la consulta. A la cita fui con la pequeña, que tenía 15 meses, y me dijeron que debería mirarla también a ella por precaución y, efectivamente, también tiene hipermetropía y astigmatismo, gafas para ella también. Esto fue en febrero, así que casi hemos empezado con las gafas en la cuarentena. Lo bueno es que al ser las dos la pequeña quiere imitar a la hermana y es más fácil que se las deje puestas, con la mayor no hay problema, ve tan mal que fue ponerse las gafas y no soltarlas. Lo del parche ya no le gusta tanto, pero no hay más remedio, dice que está fea y que ve mal con él. Lo que sí es un pico, entre las monturas, (con puente invertido porque tienen poca nariz), cristales reducidos y antireflejantes, parches etc… vamos, que estoy embarazada de la tercera y me planteo guardar las gafas por si ella también me sale bartolilla… ¿los tuyos tienen parche también?

    Un saludo

    • Hola! Leo ahora tu mensaje; espero que vaya mejor con el parche. Imagino que al mirarse le costará verse, lógicamente, pero hay muchos peques con parche y veo parches con diseños super bonitos y divertidos. Ya me contarás! Los míos no llevan parche, siento no poder ayudarte. Un abrazo!

  2. A mi niña de tres añitos le acabamos de poner gafas y primero viví una mini tragedia, pero mi madre, siempre tan sabia, me hizo ver las cosas de otra manera. Ella nació en un pueblo lejos de todo y en una familia con pocos recursos, así que nadie se preocupó de si veía o no veía, cuando por fin tuvo sus primeras gafas tenía ya más de doce años y dice que al ponérselas y ver tan bien de repente, lo que menos le importó fue estar guapa o fea con ellas. Me dijo la suerte que tenía mi hija porque aunque su vista no es perfecta, lo hemos detectado y puede solucionar su problema usando unas simples gafas. Ahora los padres lo vemos como un problema o un engorro, pero en realidad es una suerte que puedan usarlas y disfrutar el lujo de ver bien.

  3. No tiene sentido poner gafas a niños con hipermetropías leves o moderadas, a no ser que además tengan estrabismo o se cansen al leer o estudiar mucho tiempo. Hay un gran negocio montado con las cadenas de ópticas y se sobrediagnostican los problemas visuales. La miopía es diferente: no hay manera de compensarla y siempre provoca síntomas, por pequeña que sea.

    Por poner un ejemplo muy didáctico y clarificador: un niño de 10 años con 3 dioptrías de hipermetropía, por lo general, ve perfectamente a todas las distancias, y lo peor que le puede ocurrir (si es que sucede) es que se le canse la vista si pasa muchas horas leyendo o estudiando. Lo más probable es que no necesite gafas.

    Por el contrario, si tiene esas 3 dioptrías de miopía, notará una pérdida muy considerable de agudeza visual, tendrá que acercarse mucho a la pizarra o los libros y tendrá el inconveniente de que le seguirá creciendo hasta llegar a la edad adulta. Es probable que a los 20 años tenga 7 u 8 dioptrías, aunque en los tiempos que corren, tendrá una solución con la cirugía láser.

    • Hola Alberto,
      Gracias por comentar! Es muy interesante lo que cuentas y me ha hecho pensar, sin duda. Si me pudieras pasar algún informe científico donde se explicara esto que comentas te lo agradecería mucho. Mis hijos tienen muy poca hipermetropía y muy poco astigmatismo, pero tengo entendido que si no se ponen gafas, el astigmatismo puede subir rápido, ¿no es así? Y aunque creo que tampoco se corrige con las gafas, al menos puede frenarse. No se si estaré en lo cierto.

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