Apadrinar a un niño a través de ONG

Hace diez años emprendí junto a mi marido un camino muy bonito que nos sirvió para agradecer con creces lo que teníamos y aportar una minúscula ayuda a los niños que más lo necesitaban. Hace diez años apadrinamos, por primera vez, a una niña a través de una ONG.

Ver diariamente en las noticias cómo sufren millones de niños en todo el mundo era algo que me resultaba horroroso, injusto e incomprensible. Desde que tengo uso de razón siempre he estado muy concienciada con el hambre y la pobreza en el mundo. Me eduqué en un colegio religioso con varias misiones en países del tercer mundo. A menudo lanzaban campañas de ayuda con alimentos, donativos o juguetes y yo siempre participaba. Me resultaba incomprensible que hubiera niños que no tuvieran ni una milésima parte de lo que yo tenía. Es injusto que un niño sufra…

Así que cuando fui económicamente independiente, decidí hacer un poquito más y junto con mi marido (por entonces novio) apadrinamos a una niña de Bolivia. Se llamaba Lidia y tenía 8 añitos. Recuerdo la primera vez que recibimos una carta suya junto a una foto… Renglones torcidos y faltas de ortografía pero que alegría más grande me supuso saber que con mi pequeña aportación Lidia podía recibir una educación para tener una vida independiente y de provecho en un futuro. Parecía una niña feliz, con muy pocos recursos pero feliz.

Siguiendo las recomendacions idiomáticas que nos dio la ONG (pues nuestro español no es exactamente igual que el suyo y podemos incurrir en determinados errores léxicos y semánticos) nos carteamos con ella e incluso en algún momento llegamos a barajar la idea de ir a su país a conocer de cerca el proyecto de la ONG.

Cuando apadrinas a un niño a través de una ONG (al menos con la que yo colaboro) el dinero que envías no va destinado exclusivamente a tu niño sino a la “comunidad”. Con ese dinero se construyen caminos accesibles a poblados o aldeas, se compra material escolar, se construyen pozos, se arreglan casas… de ahí que la ONG no recomiende que los padrinos hagamos regalos exclusivos a nuestros ahijados.

Cuando los niños alcanzan una determinada edad, pasan a ser “independientes” y la ONG te asigna a otro pequeño. Realmente el apadrinamiento de un niño es algo “simbólico” pues con tu aportación ayudas mucho más que a un único niño, ayudas a toda su comunidad . ¿No os parece algo maravilloso?

Hay algunas personas que no se fían de las ONG’s y por ello no se lanzan a apadrinar. Se escuchan tantos casos de corrupción y engaños que a veces es difícil confiar. Pero informándonos bien podremos elegir una ONG de confianza en la que el apadrinamiento sea un acto sencillo, económico y el dinero mejor invertido.

8 comentarios en “Apadrinar a un niño a través de ONG

    • Yo tampoco lo comprendo Madi, y desde que soy madre me entristece aún más ver a los niños sufrir… Me da una pena horrible!

  1. Te voy a contar mi experiencia con este tema. Durante unos años yo también apadriné a una niña, no recuerdo ni con que ONG ni de donde era la niña, sé que era asiática pero no recuerdo el país, y lo dejé cuando conocí en primera persona como funcionaba este tema.
    Hace 8 años estuve tres meses en Bolivia (mira, igual en el mismo pueblo de tu apadrinada) como cooperante, una de las experiencias más enriquecedoras que he vivido, en el mismo lugar donde nosotros trabajábamos había otra organización que llevaba este tema de los apadrinamientos, el dinero les llegaba de EEUU no sé exactamente de que ONG. Eso de que el dinero repercute en toda la comunidad allí no se daba, para poder beneficiarte del programa de ayuda tenías que “apuntarte”, para que un niño pudiera estar apadrinado se exigía a la familia ciertas cosas, tenían que cumplir con unas especie de obligaciones, asistir a reuniones,… muchos padres no aceptaban, ahora como madre lo entiendo mejor aún de lo que lo entendía en aquel momento, una cosa es aceptar una ayuda y otra que te digan como debe funcionar tu familia. Cuando llegaba algo de la ayuda (material escolar, cuentos, ropa,…) se separaba a los niños del proyecto de los que no estaban en el proyecto, a unos se les daba y a otros no, te imaginas la situación?? Como te digo me pareció tan horrible que dejé el apadrinamiento.
    Con esto no te quiero decir que me parezca mal ni mucho menos, simplemente es mi experiencia y habrá organizaciones que funcionen de una manera y otras de otra, el mundo de la cooperación es mucho más complejo de lo que puede parecer y realmente hace falta dinero para los proyectos y si se consigue así o con telemaratones estupendo.
    Sé que este no es el momento, pero sabiendo que es algo que llevas dentro si en un futuro tienes la oportunidad de conocer esto en persona te diría que no lo dejes escapar, como no vas a ser capaz de ver tanta miseria si hay millones de personas siendo capaces de vivir en ella!! Te aseguro que todas las personas que conozco que han vivido la experiencia (algunas por tres años o más) han vuelto diferentes, es algo que no te deja indiferente, que te hace plantearte muchas cosas.
    Besos

  2. Gracias por contarme tu experiencia y por darme una visión de cómo funcionan algunas ONG’s. Me parece muy triste lo que cuentas… esa discriminación tan horrible.
    En donde yo estoy el apadrinamiento de un niño es algo “simbólico”. No “enriqueces” a ese niño con tu dinero sino que el dinero va a la comunidad en la que vive. De ahí que no se acepte el envío de regalos personalizados, precisamente para no discriminar.
    Sé que es una tontería lo que hago pero me tranquiliza pensar que una pequeña aportación mensual va dirigida a algo bueno. O al menos eso quiero creer.
    Lo que tú hiciste de ir para allá a conocer el proyecto de primera manos me parece algo precioso y realmente admirable por tu parte pero, sinceramente, yo creo que no podría porque me supondría empaparme de miseria durante unas semanas y luego volver a mi digna vida material y creo que eso me mataría. No sé… supongo que el “ojos que no ven corazón que no siente” funciona en este caso.

  3. Yo alguna vez lo he pensado, pero luego como dices, oyes tantos casos de tomaduras de pelo y corrupción, que al final lo he ido dejando.
    También pensé en ir en persona para ayudar, pero era una idea que no me atrevía a llevar a cabo y ahora con la nena ya va a ser imposible.

  4. Se puede ayudar de muchas maneras y está bien hacerlo. Hay muchas ONGs dignas de confianza, conviene buscar e investigar un poco antes de lanzarse. Muchas veces olvidamos también que en nuestros propio país hay también pobreza aunque quizás más encubierta.
    Me quedo por tu blog 😉
    Un saludo!

    • Estoy contigo María. Si se quiere ayudar a través de esta vía mejor hacerlo con alguna ONG que te de confianza porque tiene que ser un palo tremendo haber estado ayudando un tiempo y saber que tu dinero ha ido para enriquecer a quienes no debían. Y en cuanto a lo de ayudar aquí tbn tienes toda la razon. A veces el vecino de al lado puede estar pasando dificultades económicas serias y necesitar nuestra ayuda más que nadie.
      ¡Gracias por quedarte en mi blog!
      Un saludo

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