¿Vas con prisas por la mañana? Siete tips que pueden ayudarte a empezar el día con más calma

cómo evitar las prisas de la mañana

Levantarse temprano, preparar los desayunos, asear y vestir a los niños, llevarlos al cole, llegar a tiempo a trabajar…  Sólo con leer la cantidad de cosas que hacemos los padres desde primera hora de la mañana ya agota, y con el ritmo de vida que llevamos, el estrés y las preocupaciones que a veces nos rondan, no es difícil entender por qué siempre vamos con prisas a todos los lados.

Pero ya lo dice el refrán, las prisas no son buenas. No lo son para nosotros ni lo son tampoco para nuestros hijos, cuyo ritmo de vida sosegado (¡tan distinto al de los adultos!) se ve de pronto alterado con nuestra celeridad, nuestra insistencia para que hagan rápido las cosas y nuestra falta de paciencia.

Cuando nació mi segunda hija viví una temporada como la que describo, en la que la urgencia parecía dirigir mi vida. Me veía a mí misma como el famoso conejo blanco de Alicia en el País de las Maravillas; siempre con el reloj en la mano, siempre corriendo y siempre llegando tarde a todos los lados. Adaptarse a la bimaternidad no es fácil, y es normal que el caos reine durante los primeros meses.

Relativizar para evitar las prisas

Pero tras un par de olvidos intrascendentes y unos niveles de ansiedad que rozaban el máximo desde primera hora de la mañana, decidí echar el freno y empezar a tomarme la vida de otra forma. Y en ese momento aprendí dos conceptos muy importantes y fundamentales para vivir sin prisa y sin agobios:

  • Planificar el día de forma realista, sin ponerme metas que, a priori, pueden ser difíciles de alcanzar.
  • Relativizar las cosas. Es decir, preguntarme siempre: ¿qué es lo peor que puede pasar si…? (completad vosotros la frase. Por ejemplo: llegamos tarde al colegio, se nos olvida coger el almuerzo, no me ha dado tiempo a coser el botón de la chaqueta…) De este modo es fácil diferenciar las cosas que realmente son importantes de las que no lo son. Obviamente, no se trata de llegar todos los días tarde al colegio por sistema, pero si un día, por el motivo que sea, vamos con retraso es mejor actuar desde la serenidad, que desde las prisas, el estrés y la ansiedad.

Pero además de estas dos grandes lecciones que me ha enseñado la vida, me gustaría compartir con vosotros algunos tips que nos funcionan para ir tranquilos y desahogados por la mañana, e incluso tener tiempo para disfrutar de un rico desayuno en familia y de un paseo relajado camino del cole.

1. Mi despertador suena antes que el suyo

Para mí es fundamental despertarme muy temprano, ya no sólo porque aprovecho el tiempo antes de que los peques se levanten para organizar mi jornada o escribir algún artículo, sino porque me gusta desayunar con calma y en silencio. Seguro que hay muchas personas a las que esto no les afecta, pero yo he comprobado que cuando desayuno con prisas o alterada, no afronto el día de la misma manera. Así que aprovecho el momento para disfrutar de mi café y la lectura, y a continuación preparo el desayuno a mis hijos para que lo tengan todo listo en cuando despierten.

2. Desayunos preparados antes de que se levanten

cómo evitar las prisas de la mañana

Como decía antes, si despierto a mis hijos y les preparo el desayuno sobre la marcha, el tiempo se nos echa encima. Así que me gusta hacerlo antes de que se levanten, y tener todo dispuesto sobre la mesa cuando llegan a desayunar. Además, hay algunas cosas que puedo dejar preparadas la noche anterior, como la macedonia de frutas, los batidos naturales o los huevos cocidos, por ejemplo.

3. Deja la ropa preparada

Otro de mis imprescindibles es dejar la ropa preparada la noche anterior. Personalmente, me gusta involucrar a mis hijos en la elección de su ropa y como esto a veces les lleva varios minutos, prefiero hacerlo sin prisa y sin horarios antes de irse a la cama. Esta práctica no sólo nos ahorra mucho tiempo y evita las prisas de última hora, sino que favorece su autonomía,  especialmente en el caso de mis dos pequeños.

Un consejo: dejad toda la ropa dispuesta sobre una silla (incluída ropa interior, zapatillas y ropa de abrigo), en el orden en que deben ponérsela. Les resultará mucho más fácil y rápido vestirse solitos.

4. Mochilas y objetos varios, ¡listos la noche anterior!

cómo evitar las prisas de la mañana

La noche anterior también es fundamental hacer un repaso de todas las cosas que van a necesitar llevar los niños al cole al día siguiente.

En caso de que vayais al colegio andando, mi consejo es que dejéis todo preparado frente a la puerta de la entrada, así no olvidareis coger nada cuando salgais de casa por la mañana. Y si vais en coche, os recomiendo que lo carges todo en el maletero la noche anterior y así por la mañana sólo tendrás que preocuparte de meter a los niños en el coche.

  • Revisa con ellos si tienen todo guardado en la mochila.
  • Pregúntales si deben entregarte alguna circular que tengas que firmar y llevar de vuelta (ya sabes que los niños son expertos en contarnos este tipo de cosas dos minutos antes de salir de casa).
  • Recuerda si tienes que escribir alguna nota al profesor, y de ser así, hazlo la noche anterior.
  • Repasa con ellos si al día siguiente deben llevar al cole algo diferente a lo habitual, como por ejemplo: una bolsa de deporte, un trabajo hecho en casa que tengan que exponer, un libro de la biblioteca que tengan que devolver… Y de ser así, prepáralo para que no se os olvide
  • Durante la temporada de frío, haz lo mismo con los abrigos, guantes y bufandas.

5. Planifica y prepara con tiempo el almuerzo

Otra de las cosas que más retrasan por la mañana es preparar el almuerzo que los niños llevan al cole. Muchos centros ofrecen un menú con ideas que pueden sernos de gran utilidad, pero si no es el caso, mi consejo es que elabores un menú de almuerzos saludables para media mañana, y en la medida de lo posible lo dejes preparado la noche anterior.

Y digo “en la medida de lo posible” porque puede haber ciertos almuerzos que al prepararlos varias horas antes se queden duros o secos, como por ejemplo los bocadillos. Pero para casi todo lo demás, es recomendable dejarlo envuelto, etiquetado y guardado en la bolsita o mochila la noche anterior.

6. ¡Fuera relojes! Hola, alarmas

Pero si hay algo que por encima de todo recomiendo para evitar el estrés es no estar pendiente del reloj. Para ello, lo mejor es configurar el móvil para que nos avise con alarmas cada vez que toque cambiar de actividad. Puede que, a prioi, la idea te resulte un poco estresante, pero con el tiempo te darás cuenta de que es justamente lo contrario: al no tener que estar pendiente del reloj, podrás relajarte, evitar las prisas y confiar en que la alarma te avisará a tiempo.

Mis alarmas por la mañana están distribuidas de la siguiente manera:

  • Despertar a los niños y darles el desayuno
  • Terminar el desayuno y recoger la cocina
  • Asearse y vestirse
  • Terminar el momento de aseo
  • Salir de casa rumbo al cole

Entre una actividad y otra dejo cinco minutos para terminar. Es decir, la alarma es el toque de atención que necesito para apresurarme y dejar de hacer lo que esté haciendo porque entramos en tiempo de descuento de la siguiente actividad.

7. El tiempo es oro: ¡no lo malgastes!

La idea de estos tips es evitar las prisas, pero es importante recordar que “el tiempo es oro” y no podemos perderlo por el camino. Con esto quiero decir, que puede darse la circunstancia de que a pesar de seguir todos estos consejos, sigamos teniendo la sensación de que “no llegamos”, de que “estamos estresados” o de que “vamos acelerados”.

En ese caso, revisemos en qué cosas se nos han podido escapar los minutos que nos faltan:

  • Si es algo puntual (circunstancias que a veces surgen y que no podemos evitar) no pasa nada. Recuerda preguntarte: ¿qué es lo peor que puede pasar si…? y seguro que tu nivel de ansiedad baja.
  • Pero si te ocurre con frecuencia, quizá deberías pensar en poner el despertador un ratito antes o distribuir los tiempos de otro modo. Merece la pena madrugar un poco más, si eso nos evita ir con el turbo puesto desde por la mañana. Eso sí, revisa siempre que tus hijos duermen el número de horas que les corresponde por edad, y adelanta la hora de ir a la cama si fuera necesario.

2 comentarios en “¿Vas con prisas por la mañana? Siete tips que pueden ayudarte a empezar el día con más calma”

  1. Yo cumplo con muchas de las cosas que planteas:
    – Casarecogida por la noche para por la mañana hacer camas y recoger desayuno.
    – Alarma de mamá puesta antes. Así me arreglo y saco al perro antes de que se levante
    – Ropa, mochila y almuerzo preparado la noche de antes
    – Planificación de comidas semanales. El domingo cocino todo lo que puedo para la semana

  2. Mira que yo soy muy parecida a ti. Prefieron madrugar y desayunar tranquilamente, hacer algo antes de que los demás se levanten, lo preparo la noche anterior si hay prisa a la mañana… En lo que soy malísima es que luego me distraigo mirando el móvil y la planificación se me va al garete. Es decir, sé cual es mi punto débil pero… Durante el día me cuesta tanto desconectar y mirar las RRSS que me relajan que encuentro ese hueco y pierdo mucho tiempo. Quizá debería ponerme alarmas, me ha gustado ese tip.
    Besos

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