Cómo reformar un pequeño jardín para que resulte cómodo y práctico cuando hay niños

reformar un pequeño jardín

Según las estadísticas, el confinamiento que vivimos el año pasado disparó las reformas en los hogares, y la tendencia parece que sigue manteniéndose al alza este año. Detrás de este despunte se encuentran fundamentalmente dos factores:

  • El ahorro que la pandemia ha supuesto para muchas familias, especialmente gracias a la reducción de los gastos en ocio y vacaciones.
  • El hecho de pasar más tiempo en casa nos ha hecho ser más conscientes de las carencias o aspectos a mejorar de nuestra vivienda.

Pero es importante saber escoger la mejor empresa de reformas integrales Barcelona, así como en Madrid, Bilbao o en cualquier otro punto de España que nos garantice seriedad y profesionalidad. Igualmente, los precios reformas integrales Barcelona o en la ciudad donde estemos han de ser competitivos, desglosar las diferentes partidas y, a ser posible, abarcar todos los aspectos del sector de las reformas para que a nuestra obra no le queden flecos sueltos.

Y digo todo esto desde la propia experiencia, tras haber terminado recientemente unas obras para reformar un pequeño jardín. Y es que aunque a priori pensemos que la obra en la vamos a embarcarnos será sencilla y rápida, es necesario que haya comunicación fluida entre el cliente y el profesional, así como entendimiento, confianza y compromiso.

Porque no nos engañemos, meterse en una reforma en casa puede resultar un tanto estresante (especialmente cuando hay niños). Pero si damos con los profesionales adecuados, cualquier esfuerzo y sacrificio bien habrá merecido la pena cuando disfrutemos del resultado final.

Cómo reformar un pequeño jardín para que resulte cómodo y práctico

Reformar un pequeño jardín

He de confesar que hasta la llegada de la pandemia no había sido consciente de todo lo bueno que nos aporta nuestro trocito de jardín, que sin ser especialmente grande supone un soplo de aire fresco para mis hijos y un rincón para jugar al aire libre sin la necesidad de salir de casa.

Sin embargo, y a pesar de agradecer el poder contar con este espacio, el hecho de que en el último año y medio hayamos aumentado significativamente nuestro tiempo en él también nos hizo darnos cuenta de detalles poco prácticos o incluso incómodos, tanto para los niños como para el ocio familiar.

Por eso, la pasada primavera nos lanzamos de lleno a reformar el jardín. Nuestros objetivos eran principalmente tres:

  • Sacarle el máximo partido a un espacio relativamente pequeño (75 metros cuadrados)
  • Ganar espacio para que los niños pudieran jugar libremente
  • Conseguir un jardín bonito y estéticamente atractivo

Me gustaría compartir aquellos aspectos que hemos mejorado, por si pueden servir de inspiración a alguna familia con niños que actualmente esté pensando cómo dar un nuevo aire a su jardín o patio, combinando estética con practicidad y funcionalidad.

1) Cambios en la escalera

Para acceder a mi jardín hay que bajar una escalera que originalmente era estrecha, empinada y con algún que otro recoveco. Seguro que os hacéis una idea de los quebraderos de cabeza que esta escalera nos ha traído cuando mis hijos comenzaron a caminar, pues aparte de incómoda resultaba muy peligrosa.

Así que una de las primeras reformas que hicimos fue tirar la escalera original y construir una nueva. Para que resultara cómoda hemos tenido en cuenta aspectos como su forma (ahora es completamente recta), su grado de inclinación, el ancho de los peldaños, la longitud de los mismos y la elección de un pasamanos adecuado.

2) Cuarto de herramientas

Quien tiene un jardín sabe la cantidad de trastos que llegan a acumularse en él, especialmente si ese jardín cuenta con espacio para plantas.

 Hasta el momento, nosotros guardábamos las herramientas y accesorios en una caseta prefabricada de pvc, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que era una solución poco práctica, pues aparte de resultar imposible mantener el orden dentro, restaba mucho espacio al jardín y los niños la acababan utilizando también para jugar, con el riesgo que esto conllevaba.

Así que decidimos aprovechar el hueco de la escalera para construir un cuarto trastero con paredes y suelos alicatados, y una puerta de aluminio con ventilación y cerrojo. Sin duda ha sido una gran solución, pues hemos ganado mucho espacio para guardar el material acondicionando un hueco que estaba completamente muerto.

3) Separar ambientes

reformar un pequeño jardín

Otro de los aspectos que consideramos a la hora de reformar el jardín fue la separación de ambientes. Y es que antes de la reforma no teníamos delimitadas qué zona estaban destinadas al juego, y cuáles al relax o al tiempo de comida.

Así, por ejemplo, para delimitar la zona de juego hemos utilizado césped artificial. En esta zona hemos colocado un arenero para que los niños jueguen y un baúl de exterior para guardar sus juguetes. También hay espacio para instalar en verano una piscina tubular, hinchables para jugar o porterías/canastas portátiles.

Por su parte, la zona de la comida está delimitada con suelo de imitación madera, un toldo cenador con luz propia y un conjunto de mesa y sillas. Esto nos permite poder disfrutar de una sobremesa en familia mientras los niños juegan unos metros más lejos; sin molestarnos unos a otros.

Por último, también quisimos recrear una pequeña zona chill out para descansar, tomar el sol y disfrutar de un rato de lectura. Esta zona cuenta con un balancín convertible en cama balinesa, y está ubicado en la esquina más íntima y tranquila del jardín, entre paneles de bambú y guirnaldas de luces.

4) Cambiar macetas por una gran jardinera

Por último, otro de los cambios que hemos hecho y que ha resultado especialmente positivo ha sido trasplantar a una jardinera grande y fabricada a medida, todas las plantas que teníamos dispersas en macetas individuales. Esto no solo nos ha permitido ahorrar mucho espacio en el jardín y suprimir “obstáculos” visuales y físicos, sino que además, tener todas las plantas concentradas en un mismo sitio nos ayuda a ahorrar tiempo a la hora de podar, además de resultar mucho más limpio y cómodo.

La jardinera que hemos construido tiene siete metros de largo y está separada por zonas. En un lado, tenemos un pequeño huerto que a los niños les encanta cuidar; en otro lado, hemos plantado hiedra que guiaremos a lo largo de toda la verja del jardín para que la vaya cubriendo; también tenemos un pequeño apartado de plantas aromáticas, otro de plantas de hoja perenne y otro espacio de plantas con flor.

A estos grandes y significativos cambios hay que sumar también otros pequeños detalles relacionados con la electricidad y la fontanería que han sido necesarios para lograr el ambiente práctico y funcional que perseguíamos.

Aunque la reforma del jardín nos llevó bastante tiempo, lo cierto es que estamos muy contentos con el resultado, y este verano hemos podido disfrutar por primera vez del gran cambio que ha supuesto.

Fotos | Max Vakhtbovych en Pexels

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