Y de repente un día, todo se vuelve fácil

El otro día, una madre en el parque me dijo que sentía admiración por las madres de familia numerosa: “Os veo siempre tan resueltas con tres o cuatro hijos, que me siento una inútil agobiándome con uno solo”. No es la primera vez que alguien me hace esta reflexión y lo cierto es que la entiendo perfectamente porque yo pensaba exactamente lo mismo hace algunos años. Sin embargo, la experiencia Leer más

Lo bueno de ser familia numerosa

El otro día hablaba con Vero, de El rincón de Mixka, sobre lo que conlleva convertirse en familia numerosa. ¿Realmente se nota diferencia al pasar de dos a tres hijos? ¿Dónde caben cuatro, caben cinco? He escrito un par de post (el segundo lo publicaré la próxima semana) en donde contaré, desde mi experiencia, qué supone convertirse en familia numerosa y qué debemos tener en cuenta si deseamos pasar de dos Leer más

“¿Son todos tuyos?” Y otras preguntas indiscretas de la trimaternidad

Estando embarazada de mi tercer hijo publiqué un post que se volvió viral y aun hoy sigue acumulando visitas y siendo uno de los más leídos del blog. En aquel post hablaba de los comentarios y preguntas indiscretas que tuve que escuchar durante mi embarazo pero si me llegan a decir que una vez naciera mi bebé el bombardeo de opiniones ajenas no iba a acabar, no me lo hubiera creído. Leer más

¿Qué le depara al tercer hijo?

A menudo, la gente me pregunta si cambia mucho la crianza del tercer bebé con respecto al primero o al segundo y mi respuesta es contundente. Sí. Cambia y mucho. Con el primero todo son atenciones. Vivimos por y para él y podemos pasarnos horas mirando como duerme, hipnotizados con su mirada y preocupados por cualquier pequeña cosa que acontece en torno a nuestro bebé. La crianza del segundo hijo Leer más

Mi Pequeño. Mi tercero

El tercero es un superviviente. Es un bebé que llega a una casa donde no reina la paz y el silencio sino el caos y los gritos de dos hermanos más. Es un bebé que no puede dormir todo lo que desea porque debe adaptarse al horario que impera en casa. Es un bebé que no siempre puede comer cuando quiere, que debe aprender a esperar desde el minuto uno Leer más

Mi tercera lactancia

La lactancia de mi Mayor duró apenas 3 meses, siendo exclusiva tan sólo las tres primeras semanas. La alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) que desarrolló echó al traste una lactancia que, en principio, no parecía revestir ningún problema. No tuve grietas, ni mastitis y el peque se agarró al pecho fenomenal y desde el primer momento. Pero mi inexperiencia con el tema de las alergias, unida Leer más