Mi tercera lactancia

La lactancia de mi Mayor duró apenas 3 meses, siendo exclusiva tan sólo las tres primeras semanas. La alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) que desarrolló echó al traste una lactancia que, en principio, no parecía revestir ningún problema. No tuve grietas, ni mastitis y el peque se agarró al pecho fenomenal y desde el primer momento.

Pero mi inexperiencia con el tema de las alergias, unida a la pérdida de peso bestial que estaba sufriendo mi bebé y la poca ayuda recibida, pusieron punto y final a una lactancia efímera.

Meses después de aquello, y con la perspectiva que te da el tiempo, me di cuenta de que gran parte de la culpa del fin de nuestra lactancia fue mía (por decirlo de algún modo) ya que no busqué suficiente ayuda y la que encontré no fue una ayuda cualificada para acompañarme en aquellos duros momentos en los que la salud de mi hijo estaba en juego.

Como de todo se aprende, decidí hacerme una experta en alergias alimentarias y me enfrenté a la lactancia de Pulguita preparada y confiada. Sabía qué debía hacer para tratar de evitar la APLV y en caso de que ésta se manifestara, sabía que podía llevar a cabo una lactancia materna feliz y libre de riesgos para mi bebé.

Pero la lactancia de Pulguita no me enfrentó a una APLV –para la que estaba sobradamente preparada- sino a muchos otros problemas que desconocía y contra los que tuve que lidiar.

Y si algo me enseñó la lactancia frustrada de mi hijo es que cuando se tiene voluntad para solucionar algo, hay que buscar ayuda y no esperar que ésta se presente por sorpresa. Así que me puse en manos de amigas expertas en el tema, asesoras y pediatras pro-lactancia y a pesar de los muchos baches que encontramos, logramos mantener 13 meses de lactancia, siendo los seis primeros en exclusiva.

Si queréis leer la historia de nuestra lactancia y sus baches pulsa aquí

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Tercera lactancia: nuevos retos

Lo que Pulguita y yo vivimos en 13 meses supuso para mí un auténtico master en lactancia que he sabido aprovechar para esta tercera ocasión.

Para empezar, el hecho de que mi hija se destetara 6 meses antes de dar a luz me hizo tener leche hasta bien avanzado mi embarazo y un mes antes de volver a ser madre me sorprendió comprobar que tenía ya calostro, algo que –aunque puede ser habitual- yo no había visto en mis dos embarazos anteriores.

Cuando mi Pequeño nació tuve la subida de la leche al día siguiente de dar a luz y a pesar de que en el hospital me decían que eso era imposible –sobre todo habiendo sido una cesárea programada- la realidad era bien distinta. No tuve una subida brutal, como la que tuve con mi hija (que llegó incluso a darme fiebre y malestar) sino que fue algo suave y agradable, y comprobar cómo la leche me salía a borbotones apenas 24 horas después de haber parido me supuso una tranquilidad inmensa y me empoderó muchísimo. Me pregunto si el haber mantenido la lactancia de Pulguita hasta hacía relativamente poco tiempo pudo influir en esto…

Pero días después de nacer mi Pequeño comencé a experimentar los mismos dolores en el agarre que tuve con mi hija y esta vez sí pude poner nombre a lo que estaba ocurriendo: frenillo sublingual (Pincha AQUÍ para leer cómo hemos enfrentado y solucionado este problema)

A día de hoy, y superado este tema que durante las tres primeras semanas me causó varios problemas, me encuentro en un punto en el que estoy disfrutando muchísimo de la lactancia. No tengo ningún tipo de dolor ni molestia y aunque estamos lidiando con cólicos y un reflujo bastante agudo, puedo decir que mi lactancia, casi dos meses después de ser madre de nuevo, parece estar bastante encauzada.

Un hecho más de que la experiencia, en temas de maternidad, es un grado.

Imagen de cabecera vía Pixabay

8 thoughts on “Mi tercera lactancia”

  1. ¡Cómo me alegra leerte! ¡No sabes cuánto!

    Mira, da igual cuánto nos preparemos, que siempre nos pillan en algo. Similar a ti, yo esta vez iba al hospital super preparada para que nos respetaran en el hospital, para decidir qué parto quería, etc. De lactancia iba con una experiencia de 32 meses a mis espaldas, e iba sobrada. Pues nada, me la metieron doblada con el biberón pirata…

    Por cierto, me pasó como a ti: mi hija se destetó 3 meses antes de dar a luz y tuve enseguida mucha leche. Las matronas de planta lo corroboraron. Lástima que las de neonatos se empeñaran en que eso no era posible y que mi calostro no era suficiente y zasca, biberón.

    Si hay un tercero espero que no me pillen en nada, jajaja.

    1. Eso sí que es cierto… Pareciera que nunca estamos lo suficientemente formadas o informadas como para que todo sea un camino de rosas.
      Yo esta vez no puedo quejarme. Tengo algún problemilla, pero poco a poco vamos superándolos 🙂

  2. Enhorabuena por la lactancia y el esfuerzo, eres una campeona. Me gustaría me dieras consejo. Mi hijo de 5 años es APLV y estoy embarazada, ¿como podría evitar que mi segundo hijo no fuera alérgico?

  3. No sabes lo que ayuda leer tus experiencias. Yo estoy embarazada de mi segunda hija de 23 semanas y tengo claro que haré todo lo que esté en mi mano para conseguir darle el pecho como minimo los 6 primeros meses en exclusiva. Con mi primera hija que ya tiene 4 años no pude hacerlo, en parte por mi inexperiencia y falta de información, en parte porque nació de 8 meses y aunque estaba sana y bien creo que no tenia mucha fuerza para mamar y además al dia siguiente de volver a casa del hospital tuvimos que volver y estar 3 noches mas porque tenia ictericia y la niña se me deshidrataba asique vi claro que le daba el biberon y ya está porque en esos momentos solo veia la salud de mi hija de tan solo 4 dias y se m quedó esa espinita clavada, por eso con esta peque haré todo lo que pueda y espero conseguirlo. Me alegro de que tengas la gran suerte de tener una experiencia tan buena con la lactancia y ojalá que puedas mantenerla muuucho tiempo. Besos!

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