Los cumpleaños en la infancia

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Imagen extraída de la web morguefile.com

Abril y mayo son meses de cumpleaños. Mi Mayor tiene varios amiguitos que cumplen años en las próximas semanas así que andamos en pleno proceso de recepción de invitaciones y priorización de celebraciones, ya que no podremos asistir a todas.

Hace ya tiempo que quiero hablar de este tema, por lo que ahora, que es cuando empiezo a ver la magnitud que van adquiriendo algunas celebraciones infantiles, me lanzo a escribir mi opinión en el blog.

Mi Mayor nació en pleno verano por lo que son varias las fiestas que le hacemos a lo largo de los meses de julio y agosto con el fin de que pueda celebrarlo con todos los que quiere sin que las vacaciones estivales se lo impidan. Lo malo de este método es que acabamos haciendo hasta tres o cuatro celebraciones pero lo bueno es que suelen ser fiestas muy reducidas y personales.

Con la familia siempre hacemos una fiesta cuando todos están de vuelta de vacaciones o antes de que se hayan ido. Es una fiesta sencilla que consiste en una barbacoa en el jardín de casa, juegos y piscina. Ahora, con su hermana y con un primito, empieza a disfrutar de la compañía de otros niños, pero hasta hace nada era una fiesta de adultos exclusivamente.

Lo complicado viene cuando toca invitar a sus amiguitos del pueblo o del parque ya que encontrar una fecha en verano en donde a todos les venga bien es, prácticamente, misión imposible. Es por ello que optamos por separarlos en grupitos de 2 o 3 niños y conforme van llegando de sus vacaciones les vamos invitando. En este caso las celebraciones varían bastante y las adecuamos al número de niños que haya. Si son 1 o 2 invitados optamos por llevarles al cine o a merendar fuera y si se junta un grupo algo más amplio organizamos una pequeña fiesta en casa.

Hasta que mi hijo entró al cole, es decir los 3 primeros años de su vida, lo hicimos así y la verdad es que era bastante llevadero y muy divertido porque las celebraciones eran íntimas, adecuadas a todos los invitados y fácilmente “gestionables”, además de poder celebrarlas siempre al aire libre por ser en verano. Pero cuando empezó el colegio la cosa cambió y se introdujo un nuevo factor en la ecuación: el de la celebración con los compañeros de clase.

En la clase de mi hijo es costumbre que las celebraciones de cumpleaños se hagan conjuntas, es decir, que todos los peques que cumplen en el mismo mes se unan y hagan una gran fiesta común en donde toda la clase está invitada. Al unirse varios niños, se aporta más dinero para la celebración y por tanto ésta es más llamativa y espectacular. Cuantos más cumpleañeros haya, más inolvidable, formidable, mega fantástica, inigualable… (incluid el adjetivo que se os ocurra) será la fiesta.

Y resulta que hay muchos, pero muchos niños, que cumplen en los meses de verano así que todos los de junio, julio y agosto se unen para la organización de la mejor y más grande fiesta de cumpleaños jamás vista. Y en este grupo entramos nosotros, muy a mi pesar.

El año pasado llegué a sentir incluso agobio formando parte de la organización de la fiesta. Ya no sólo por la magnitud que alcanzó la celebración, sino porque consideraba que estaba fuera de lugar tanta parafernalia para celebrar el cumple de un niño de cinco años.

Que sí: que las fiestas temáticas, los parques de bolas, castillos hinchables, camas elásticas, payasos y pinta-caras, piscinas lúdicas, paseos en pony, discoteca infantil, tartas de dos pisos… es estupendo y no niego que sea un sueño para los niños. Pero yo no quiero eso para mi hijo. A mi juicio y basándome en mi experiencia, recuerdos de mi infancia y forma de pensar y criar, no considero que un niño de tan corta edad necesite todo eso para divertirse y recordar su cumpleaños.

No quiero subir a una rueda de fiestas espectaculares que se superan año tras año en donde, al final, el niño acaba restando importancia al trabajo organizativo que hay detrás y menospreciando las fiestas de cumpleaños de toda la vida; las de medias-noches, piñata de caramelos y juegos infantiles.

Por suerte, parece que mi hijo va en consonancia con mi forma de pensar y ya me ha dicho cómo quiere que sea su próxima fiesta de cumpleaños con los compañeros de clase. Quiere que vayamos al campo, merendemos sándwiches de nocilla y soplemos sus velas sobre el bizcocho casero de vainilla que le hago siempre. Quiere jugar a la pelota, al escondite y hacer carreras de sacos con los otros niños. Quiere que suene de fondo la música que le gusta y quiere que su celebración sea reducida e invitar solamente a aquellos amigos a los que quiere, aprecia y con los que se ríe diariamente a carcajadas.

Y a mí, simplemente, me parece la celebración de cumpleaños perfecta 🙂

3 thoughts on “Los cumpleaños en la infancia”

  1. Totalmente de acuerdo…. creo que los cumpleaños se están convirtiendo en un “quiero lo mejor para mi niño aunque sea un exceso en toda regla”, en mi caso este año han empezado a invitarlos…. con el consiguiente problema de explícale a un niño por qué el va invitado y su hermana no o al revés… en nuestro caso los cumpleaños se celebran y cada mamá invitada pone un bote que sirve a la madre cumpleañera para comprar un regalo común, en este caso se ponen diez euros…. la madre paga la piscina de bolas que es una media de 7 euros y que si por ejemplo van invitados diez niños son 70 euros, pero el desmadre viene con el piscolabis que se pone a los padres porque algunos piden y piden y piden y eso lo paga la madre cumpleañera a la que termina saliendo más caro los padres que los hijos…. en fin…
    En diciembre invitaron a Repollete a un cumpleaños y a Princesita no, el motivo era que solo iban niños, pero Repollete no suele jugar con niños y ni siquiera se llevaba con el cumpleañero y en cambio en aquel cumpleaños si que estaban los amigos niños de Princesita…. como no puedo ir con uno porque a ver con quien dejo al otro pues no fuimos (creo que la madre se mosqueó)… y ahora ya se que por delante tengo un montón de cumpleaños que se han convertido en verdaderos circos.
    Yo hasta ahora no lo he celebrado y me gustaría aguantar hasta primaria…. pero por lo visto si no vas hay cierto temor a que tu hijo vaya a ser marginado o que se yo. Por dios que son niños…. que a mi me encantaba de pequeña mi cumple con mis primos en casa comiendo chocolate con bizcochos…. y que por lo que estoy observando se invita a las mamis que son amigas entre ellas y luego suelen existir “compromisos” que me hacen pensar que las que se quieren realmente lucir son las madres.
    Un besote y perdona por el rollo que te he soltado

    1. ESTOY TOTALMENTE DEACUERDO CONTIGO. ESTO DE LOS CUMPLEAÑOS INFANTILES SE ESTA CONVIRTIENDO EN UN CIRCO. LOS PROTAGONISTAS
      DEJAN DE SER LOS NIÑOS Y PASAN A SERLO MAS MAMAS. Y TODO POR ESTA SOCIEDAD CONSUMISTA Y FRIBOLA. ES LO QUE ESTAMOS ENSEÑANDO A LAS GENERACIONES FUTURAS, ASI QUE LUEGO NO NOS ASUSTEMOS EN UN FUTURO. DONDE ESTA EL RESPETO HACIA LOS DEMAS, EL NO MARGINAR A NADIE POR LO QUE TIENE ….ES UNA VERGUENZA, Y LO PEOR ES QUE TODOS ENTRAN AL TRAPO Y NADIE ES CAPAZ DE FRENARLO

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