El segundo trimestre del embarazo en clave de humor

Morguefile.com

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Superado el primer trimestre se supone que comienza la etapa más bonita del embarazo. Empiezas a sentir a tu bebé, generalmente las náuseas se han ido y la tripa va creciendo pero no es todavía tan abultada como para impedirte hacer tu vida normal. Ya no puedes disimular tu embarazo y la gente de pronto se vuelve súper amable contigo.

Recuerdo perfectamente el día en que empecé a notar a mi pequeño. Acababa de entrar en la semana 20 y estaba disfrutando de unos días de descanso en la playa. De pronto comencé a sentir unos leves movimientos, similares al aleteo de una mariposa en mi interior. ¡Complicado describir una sensación así porque no es comparable a ninguna otra que hayas tenido previamente en tu vida!. Instintivamente me toqué la tripa y sonreí: ahí estaba mi niño, haciendo sus primeras piruetas dentro de mi tripa 🙂
Normalmente suele ser también en estas semanas cuando te desvelan el sexo de tu bebé. Aunque es algo totalmente secundario (al menos para mí lo era) sí que es ilusionante poder poner por fin nombre a tu pequeña lentejita. Nosotros ya sabíamos que esperábamos un niño desde la semana 14. El doctor se aventuró mucho diciéndonoslo tan pronto pero, al parecer, se veía muy claramente.
 A medida que la tripa aumenta también lo hace el ardor de estómago, sobre todo a última hora del día. En mi caso además se acrecentaba mucho porque mi niño estaba sentado y su cabeza me presionaba continuamente la boca del estómago haciéndome muy difíciles las digestiones.
En este momento es cuando también te hacen la temida prueba del azúcar con el consiguiente estricto régimen que hay que acatar si los niveles salen elevados.
Hoy en día los médicos están muy pendientes del peso que se coge durante el embarazo pues un peso elevado puede dificultar la tarea de parto o crear problemas futuros de salud para el bebé y la madre. Hasta el sexto mes de embarazo mi peso había sido más que ideal. La enfermera me recordaba a menudo lo bien que lo estaba haciendo engordando menos incluso de 1 kilo por mes, pero resultó que los niveles de azúcar me dieron bastante bajos (de hecho sufrí un par de desmayos provocados por una bajada de azúcar) y unido al bajo peso del que partía y lo poco que había cogido hasta la fecha, mi médico cometió el error de darme carta blanca para comer. No es que hasta el momento me hubiera contenido con la comida pero sí lo había hecho con los dulces y poder pasar a comer de todo sin ningún tipo de remordimiento me hicieron engordar 19 kilos.
Y en un abrir y cerrar de ojos te das cuenta de que el segundo trimestre ha pasado y piensas que, con la cantidad de cosas que tienes que comprar y preparar para la llegada de tu pequeño, el tercer trimestre se pasará más rápido incluso que éste, pero te equivocas. Comienza el trimestre más largo de todo el embarazo; el más pesado, el más desesperante y el más incómodo. Cuanto más se acerca el momento más lejos parece estar la meta… ¡Y es que lo bueno se hace siempre esperar!

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