¿Detener el tiempo?

Fotografía extraída d ela web sanamente.net

El otro día tuve tutoría con la profe de mi hijo y me hizo un comentario que me dio que pensar. Me dijo que con cuatro años los niños ya debían volar solitos y que se había encontrado en más de una ocasión con madres que se negaban a que esto ocurriera amparándose en el deseo de que sus hijos siguieran siendo bebés durante mucho tiempo; que no crecieran nunca.

Logicamente a ninguna madre nos gusta ver lo rápido que pasa el tiempo y lo pronto que dejan su etapa de bebés. Pero creo que es nuestro deber como padres “empujar” a nuestros peques, levantar nuestro ala de protección y enseñarles a valerse por sí mismos y a aprender de la vida cuando ya están preparados para ello. 

Mi hijo es un niño muy independiente y responsable. En parte se debe a su carácter pero también al trabajo que hemos hecho su padre y yo. Efectivamente aún es un pequeñín de cuatro años que nos necesita y nos busca y cuando esto pasa ahí estamos siempre, pero me enorgullece pensar que le estamos preparando bien, que empieza a tener sus propios valores, su personalidad marcada y que es capaz de hacer un montón de cosas sin contar con la presencia o la aprobación continua de un adulto.

Si me preguntaran si me gustaría que el tiempo se detuviera y que mi hijo se quedara así siempre diría que no. Me encantaría tener una varita mágica que hiciera congelar ciertos instantes para saborear mejor aquellos plagados de risas y bromas a su lado, de mimos y achuchones mañaneros, de palabras bonitas y ocurrencias, pero no quisiera detener el tiempo. Me encanta verle crecer. Me llena de orgullo y de amor a raudales. Quiero seguir enfrentándome día a día, año tras año, al reto que supone criar y educar a un hijo, acompañarle en la vida, pendiente de sus pasos pero interfiriendo lo menos posible en su camino.

Nunca he tenido el “síndrome de Peter Pan” hacia él. Es cierto que a veces miro sus fotos de bebé y escucho sus primeras palabras en vídeos caseros y me entra mucha nostalgia de pensar en lo rápido que pasaron aquellos momentos pero no volvería atrás y no  congelaría su vida en unos eternos cuatro años.

¡Quiero verle crecer! ¡No quiero que el tiempo se detenga!

Madreaventura

Periodista, escritora, especialista en Marketing y ventas y, sobre todo, mamá. Mis tres hijos han aportado a mi vida la felicidad más absoluta y me han enseñado a ver el mundo desde su perspectiva feliz, inocente y despreocupada.

2 thoughts on “¿Detener el tiempo?

  • 26/12/2013 en 10:49
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    Me encanta la fase de bebés y todas las demás de mis hijas. Es aprender cada día algo nuevo. Su primera sonrisa, su primera palabra, su primer diente, su primera frase leída, su nombre escrito… Cada una de esas fases nos muestran una maternidad increíble. Yo no pararía el tiempo, me gusta disfrutar de cada segundo que puedo con ellas, y ver sus progresos.

    Besos especiales.

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    • 05/01/2014 en 12:28
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      ¡A mí también! Entiendo que la fase de bebés es tremendamente dulce pero todo lo que viene después no deja de sorprendernos. Lo mejor es ir creciendo como madres junto a nuestros hijos. Es realmente bello!
      Besotes linda!

      Responder

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