Desde mi ventana: con Elena, una mamá psicóloga

Hoy traigo como invitada a Elena, una mamá psicóloga que pronto se adentrará en este mundo de la blogosfera maternal con un blog llamado PSICOLOGÍA PARA MAMÁS. Poco a poco iréis conociendo de ella a través de sus escritos plagados de sensibilidad y realismo. Podréis compartir con ella vuestras opiniones e incluso pedirle ayuda cuando lo necesiteis porque ella, mejor que nadie, os entenderá y aconsejará. Su blog, aún en pañales, verá la luz muy pronto pero mientras termina de acondicionarlo y de ultimar los detalles os voy dejando el post que ha preparado para esta sección con el objetivo de darse a conocer a todos vosotros. ¡Bienvenida Elena!

 

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Si tuviera que escoger una sola palabra para definirme ésta sería la de madre, fundamentalmente porque es lo que soy a tiempo completo. Si tuviera que escoger dos palabras serían la de madre y psicoterapeuta, porque si una es el centro de mi día a día, mi luz y mi alegría, la otra es mi vocación, mi realización y lo que mejor sé hacer. Mi vida no sería “mi vida”  sino pudiera ser ambas cosas.

Hay muchas personas que me  han dicho  que el hecho de tener estas dos facetas me hace jugar con cierta ventaja de cara a la crianza de mi hijo. Y me encantaría que así fuera pero, lamentablemente en más ocasiones de las que yo quisiera pierdo los papeles  y se me olvida todo lo aprendido. Me confieso abiertamente : chillo a mi hijo cuando me saca de mis casillas, alguna vez le he dejado que vea en la tele cosas totalmente anti educativas con tal de tener cinco minutos de paz, me paso noches en blanco sin saber cómo enfrentarme a sus explosiones de genio y le tengo pánico a la adolescencia que me espera. No parto con ventaja, solo soy más consciente de los muchos errores que cometo.

Sin embargo, el ser terapeuta sí me ayudó muchísimo en un momento determinado de mi vida que fue, precisamente, durante el embarazo y  primer año de vida de mi hijo. En aquella época me encontraba en plena formación como terapeuta Gestal, estaba dentro de un grupo terapéutico de trabajo y nos reuníamos mensualmente. Durante el segundo año de formación me quedé embarazada y mi bebé me estuvo acompañando a esas sesiones hasta que cumplió los once meses. Nunca podré agradecer lo suficiente lo que aquellas vivencias supusieron para mí. Vivir esas experiencias tan únicas y maravillosas, pero a la vez tan perturbadoras y terroríficas, en un clima terapéutico, sin censuras, sin juicios y rodeada de compañeros y maestros dispuestos a acompañarme en ese viaje, no solo no tenía precio, sino que (y me confieso públicamente por segunda vez) me libró de volverme loca  en más de una ocasión.

Desde entonces siempre me he preguntado ¿cómo son capaces las demás madres de navegar en este mar revuelto de emociones sin un guía ni faro que las alumbre? Todas las emociones que se viven y se remueven con la maternidad son realmente abrumadoras y desconocidas. Creo, además, que impera un silencio sepulcral sobre ciertos aspectos y me parece muy duro tener que vivir en soledad determinados pensamientos o emociones. Es por ello que sentí la necesidad de crear un espacio como el que yo tuve : libre, sin censuras, donde todas nos sintamos capaces de expresar aquello que nos “come por dentro”, donde nos veamos reflejadas en las vivencias ajenas y nos sintamos acompañadas en un camino que ya otras han haecho antes .

Siempre he querido hacer por otras mujeres lo que otros hicieron por  mí (es algo karmico)  y por eso  desde hace un tiempo promuevo grupos terapéuticos y de apoyo durante el embarazo y la crianza. Ahora, además, me lanzo a la aventura de abrir mi propio blog “Psicología para mamás” un espacio personal de ayuda a otras madres en donde reflejaré lo que mejor se hacer: ser madre y terapeuta.

Aprovecho para dar las gracias a todos los blogeros  que aportan su luz a este mundo de la maternidad por la gran labor que hacen, ¡estoy realmente fascinada!, y especialmente, gracias a Silvia  y compañía, por su apoyo en esta nueva andadura. Sólo ellos saben lo que supone para mí.

14 thoughts on “Desde mi ventana: con Elena, una mamá psicóloga”

    1. Muchas gracias por tus palabras, tengo muchas ganas de compartir con tod@s mis experiencias personales y profesionales, y espero estar a la altura de vosatras.

      Un abrazo

    1. Graicas por esas buenas expectativas, espero de corazon poder ayudar o por lo menos aliviar esas angustias que todas hemos pasado…y tambien sacar una sonrisa cuando sea necesario.

      Un abrazo

    1. Lo siento Mady, pero aun no, aunque “ya he salido de cuentas” mi blog a un no ha visto la luz….ya sabes los “hijos ” nacen cuando quieren ellos, no cuando nosotras lo deseamos .Espero uqe en muy muy breve este en la red y vivir esta nueva experiencia con todas

      Muchas gracias

  1. Bienvenida y que ganas de empezarte a leer, creo que nos vas a aportar muchas cosas buenas.

    Trasmites muy buen rollo y eso siempre es importante.

    Gracias por dar este paso

    1. Gracias a ti por la bienvenida. Me siento muy acogida en esta aventura entusiasmada de poder compartirla.

      Un abrazo

  2. Toda ayuda siempre es poca, sobre todo para mi como mamá primeriza… ^^
    Tus palabras parecen muy cálidas. Espero con ansiedad las próximas. Gracias Elena.

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