¿Cuándo y por qué debemos poner al bebé boca abajo?

IMG_6688v2De todos es sabido que colocar al bebé boca abajo para dormir es una de las principales causas de muerte súbita. Ahora bien, esto no quiere decir que colocarle en esta postura mientras está despierto sea también un riesgo, sino todo lo contrario. A lo largo de mis seis años de maternidad he encontrado a muy pocos papás que sepan realmente los beneficios que entraña esta postura para sus bebés, y no sólo la evitan sino que piensan que es perjudicial para ellos.

Poner al bebé boca abajo es lo mejor que podemos hacer, ya no sólo para evitar plagiocefalias (achatamiento de la parte trasera del cráneo por estar en posición horizontal continuamente) sino para estimularle visualmente y ayudarle a fortalecer la musculatura del cuello y la espalda, algo que le beneficiará a la hora de sujetar la cabecita de forma temprana, voltearse o gatear.

A los pocos días de nacido ya debemos empezar a colocar al bebé en esta postura pero sin perderle de vista. Puede que se muestre algo incómodo o que incluso nosotros nos agobiemos al verle así, pero es muy beneficioso que permanezca unos minutos al día en esta posición para evitar deformación en su cabecita, ayudarle a expulsar gases, evitar estrabismo y fortalecer la musculatura para comenzar a sostener el cuello por sí solo. Con el paso de las semanas iremos aumentando la frecuencia de veces al día en las que le coloquemos en esta postura y en cuestión de dos o tres meses (depende de cada niño) podrá permanecer boca abajo largos lapsos de tiempo.

Cuando son muy pequeñitos podemos aprovechar el momento de después del baño para ponerles boca abajo sobre el cambiador o una cama mientras les damos cremita en la espalda o les vestimos.

Otra forma de colocarles boca abajo es tumbarnos nosotros boca arriba y ponerles sobre nuestro pecho desnudo. El bebé se sentirá mucho más cómodo y relajado sobre el pecho de mamá o papá y a la vez que hacemos piel con piel estaremos estimulándolo e incitándole a que levante la cabecita y nos mire mientras le hablamos o cantamos.

DSC_0172v2A medida que van creciendo, ponerles boca abajo supondrá una excelente forma de jugar con ellos. Podemos extender una manta o colchoneta y colocar un objeto llamativo o juguete delante de él para que levante bien su cabecita y trate de cogerlo, o bien comprar los clásicos tapetes sensoriales que le estimularán de forma visual y cognitiva.

Jugando con él de esta forma no sólo le estaremos ayudando a descubrir el mundo desde otra perspectiva distinta sino, como he comentado más arriba, estaremos “entrenando” su musculatura y preparándole para girarse, reptar y gatear, siguientes pasos que tendrá que dar en su desarrollo psicomotriz.

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