Compras imprescindibles para un bebé

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Imagen extraída de la web Morguefile.com

Es curioso este post que escribí hace más de tres años en donde muchas de las cosas que por entonces recomendaba comprar a un bebé, hoy no recomendaría ni de lejos por lo poco prácticas que me resultan.

Y es que en la maternidad ya se sabe que no hay una sola verdad o un único consejo pues todo depende del tipo de niño que tengas y, sobre todo, del tipo de crianza que quieras seguir.

Siempre he dicho que con mi primer hijo fui una madre convencional y viví unos primeros años de maternidad muy diferentes a los que he vivido posteriormente con mi hija. Con Pulguita me olvidé de los cánones sociales y de lo que se consideraba “normal” (entendiéndose por “normal”, lo “general”, es decir “lo que hace la mayoría”) y estoy viviendo mi maternidad de forma instintiva y sin normas sociales que me dicten cómo hacerlo. Esto, sin duda, me ha llevado a que un post tan sencillo e inocente como aquel que publiqué en su día, hoy tenga otro significado totalmente distinto.

¿Qué recomendaría hoy comprar a unos padres primerizos?

  • Cuna colecho: Sin ninguna duda para mí ha sido el mejor de los inventos. Tener una cuna a la misma altura que tu colchón, totalmente pegada a tu cama y sin barrotes ni barreras de por medio, es un verdadero lujo para todos. Favorece el descanso de la mamá y la tranquilidad de notar siempre a tu lado a tu bebé.

Desde mi punto de vista, la cuna colecho favorece que bebé y mamá (o papá) estén juntos, puedan dormir con las caritas bien pegadas o agarraditos de la mano sin ninguna barrera física por medio pero al mismo tiempo manteniendo cada uno su independencia traducida en seguridad para el bebé y tranquilidad para quien duerme a su lado.

  • Accesorios de lactancia como cojín, sacaleches o bolsas de almacenamiento de leche para mí han sido tremendamente útiles en esta segunda maternidad. Un buen cojín de lactancia resulta muy cómodo para dar el pecho las primeras semanas, hasta que vas cogiendo práctica. Se adapta bien a tu cintura y te permite adoptar la postura correcta sin forzar la espalda. Si además has tenido cesárea es un protector ideal de la zona abdominal que es probable que tengas dolorida durante algunas semanas. Aunque, como dije en mi post de hace tres años, cualquier almohada o cojín normal puede hacer la misma función, el específico de lactancia resulta más cómodo y práctico. Al menos desde mi experiencia.

Con el sacaleches me ocurrió igual y en esta segunda maternidad me he dado cuenta de que no es lo mismo un sacaleches que otro. Hay mucha diferencia en la extracción dependiendo de la marca o de si es eléctrico o manual. Hablaré de mi experiencia en próximos post.

  • En cuanto a los esterilizadores de biberones y chupetes que recomendaba en mi primer post, hoy no los recomendaría independientemente de si se opta por LM o artificial. Cada vez hay más estudios que ligan el exceso de higiene y la esterilización sistemática de los utensilios del bebé con la aparición de alergias y trastornos en el sistema inmune. Los niños necesitan criarse en un entorno no aséptico. Obviamente la higiene es fundamental pero vivimos en un país desarrollado y un buen lavado de chupetes, biberones, mordedores… con agua y jabón es más que suficiente.
  • Algo que entonces recomendé y hoy sigo haciéndolo es el intercomunicador. Aunque son muy pocas las veces en las que me separo de mi hija, vivo en una casa grande y el hecho de dejarla durmiendo en una habitación mientras yo estoy en el extremo opuesto de la vivienda me inquieta mucho así que para mí los comunicadores son un gran invento que recomiendo (lógicamente en función del tipo de casa que tengas).
  • Y si algo me ha descubierto la blogosfera en estos años es la maravilla del porteo. Cuando nació mi hijo me compré una mochila que, como podeis leer en mi antiguo post, descarté enseguida y he desaconsejado siempre. Era un invento infernal del que me deshice tras dos usos. Pero claro… no era una mochila ergonómica y en este tiempo he aprendido la diferencia entre una y otra. Con Pulguita he porteado desde el primer día: primero con fular elástico y luego con mochila ergonómica y confieso que es una auténtica adicción.

No soy de las que demoniza el carrito  de paseo en pos del porteo pues pienso que cada cosa tiene su momento y su practicidad, pero sin duda el porteo tiene muchísimas ventajas que recomiendo descubrir poniéndose en manos de una buena asesora.

Estos son mis consejos para el ajuar del bebé tras mi segunda maternidad… Si sois madres de dos, ¿habéis cambiado, como yo, vuestras preferencias del primer hijo al segundo? Y si tenéis sólo un hijo, ¿creéis que vuestras preferencias cambiarán si decidís tener más?

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