Consejos a la hora de comprar un coche familiar

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Cuando nos enteramos de que mi Pequeño venía de camino, una de nuestras mayores preocupaciones fue qué haríamos para meter tres sillas en el coche que teníamos en ese momento. Cuando la seguridad en carretera es una de tus prioridades, se hace fundamental analizar este hecho con detenimiento.

Pulguita, por aquel entonces, viaja aún en un grupo 0+ pero queríamos que tanto ella, como nuestro futuro bebé, viajaran de espaldas a la marcha el mayor tiempo posible.

Miramos sillas, muchas sillas. Buscamos diferentes alternativas e hicimos todas las combinaciones y simulacros posibles. Pero no hayamos una solución válida con el vehículo que teníamos. Si queríamos que los dos pequeños viajaran a contramarcha tocaba cambiar de coche.

Una vez tomada la decisión quedaba ver qué coche era el más adecuado a nuestras necesidades. Y comenzó la búsqueda por todos los concesionarios de la ciudad.

¿Qué debe tener el coche ideal para una familia numerosa?

Una vez analizados aspectos como la seguridad, el tipo de motor, la amortiguación o el consumo (o cada cual que añada aquí sus prioridades), estos son mis consejos a tener en cuenta a la hora de adquirir un nuevo vehículo para una familia numerosa:

  • Aunque tengas claro que no tendrás más de tres hijos, mi consejo es que se valore la opción de comprar un coche con más de cinco plazas. En cualquier momento puede surgir la necesidad de llevar a otra persona ajena a la familia y si todas las plazas están ocupadas esto no podría ser posible. La opción de adquirir un coche de siete plazas (dos abatibles) no es mucho más cara que comprar el modelo de cinco plazas exclusivamente y al menos nosotros es algo a lo que damos mucho uso.

¡Pero ojo! Si vais a hacer viajes largos o a llevar con bastante frecuencia a una sexta o séptima persona, mi consejo entonces es que adquiráis un coche con siete plazas fijas -no abatibles- porque los asientos abatibles están fenomenal para sacar de un apuro pero no resultan cómodos para ser utilizados diariamente o en trayectos de muchos kilómetros (al menos en los marcas y modelos de coche que  nosotros miramos).

  • Si, como en nuestro caso, dais mucha importancia a las sillas en las que van a viajar  vuestros hijos y queréis que éstas sean a contramarcha, fijaos bien en que el espacio que quede entre los asientos traseros y los respaldos de los asientos delanteros sea amplio, sobre todo si los ocupantes de las plazas delanteras son altos.

Las sillas a contramarcha necesitan espacio y su respaldo va apoyado contra el respaldo del asiento delantero. Si hay poco hueco en la parte trasera, los pasajeros de delante se verán obligados a adelantar sus asientos “empujados” por los respaldos de las sillas a contramarcha, y esto resulta incómodo y peligroso, sobre todo para el conductor. Por ello se hace imprescindible analizar con lupa el espacio del habitáculo de la zona trasera.

  • Si vais a utilizar sillas con isofix o con cinturón de seguridad de tres puntos, necesitarás que los asientos traseros sean completamente independientes unos de otros. Es decir, que cada asiento se desplace y recline con independencia del de al lado. Normalmente (al menos en las opciones que nosotros vimos, ¡que no fueron pocas!) cuando el asiento trasero es corrido, la plaza central no suele llevar cinturón de tres puntos ni isofix, por lo que queda anulado a la hora de poner una silla de niño.

El hecho de que los asientos sean independientes, os permitirá buscar diferentes opciones en cuanto a la colocación de las sillas hasta dar con la combinación que más se adapte a vuestras necesidades.

  • En cuanto a equipación, personalmente no me suelo fijar en demasiados detalles y suelo tirar  hacia lo más simple y básico, pero si tuviera que recomendar algo diría que para nosotros las mesitas plegables de los asientos traseros han sido un gran descubrimiento. Obviamente esto solo puede ser aprovechado si se viaja a favor de la marcha (el caso de mi Mayor), pero tener una mesita donde poder dibujar, hacer plastilina o jugar, ayuda mucho a la hora de afrontar un viaje largo con niños.
  • Y un detalle que no debe ser pasado por alto es la amplitud del maletero. En el mejor de los casos, nosotros siempre viajamos con dos carritos y una bolsa de paseo cargada hasta los topes, y en el “peor”, llevamos además, maletas, cuna de viaje, trona portátil y un largo etcétera de bultos varios. Por ello, la opción de un amplio maletero, con posibilidad de desplazar los asientos hacia delante y de poder retirar la bandeja superior para lograr aún más espacio, es, a mi juicio, una de las cosas primordiales a tener en cuenta.

Y dicho esto, y como último consejo, añadiré que no os cortéis a la hora de probar los coches y de llevaros con vosotros las sillitas de vuestros peques. Puede que la cara del vendedor sea un poema cuando os vea aparecer con las sillas bajo el brazo, pero es fundamental hacerlo para comparar y elegir correctamente. En más de una ocasión creímos haber dado con el coche perfecto pero a la hora de probar las sillas no pudimos encajarlas ni con calzador. Y ya que vamos a hacer un desembolso de semejante magnitud, al menos tener la certeza de que nuestras sillas (que tampoco son baratas, precisamente) entran con total comodidad y seguridad.

En próximos post os contaré cómo encajamos inicialmente las sillas (dos a contramarcha y una del grupo 2/3) y el dilema que actualmente se nos ha presentado.

Espero haberos ayudado con estos consejos si estáis ahora mismo en plena búsqueda de un vehículo nuevo para vuestra numerosa familia.

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