Lo bueno de ser familia numerosa

El otro día hablaba con Vero, de El rincón de Mixka, sobre lo que conlleva convertirse en familia numerosa. ¿Realmente se nota diferencia al pasar de dos a tres hijos? ¿Dónde caben cuatro, caben cinco?

He escrito un par de post (el segundo lo publicaré la próxima semana) en donde contaré, desde mi experiencia, qué supone convertirse en familia numerosa y qué debemos tener en cuenta si deseamos pasar de dos a tres hijos. No es ningún secreto que adoro las familias grandes y que si por mí fuera tendría otro peque más, pero, aunque la felicidad que dan los hijos compensa cualquier esfuerzo, creo que se debe valorar muy bien esta opción porque la vida cambia. ¡Y mucho!.

Para empezar diré que no he notado diferencia con la llegada del bebé y el paso de dos a tres hijos en cuanto a crianza se refiere me ha resultado muy sencillo y llevadero. Pero creo importante analizar las premisas que, en mi caso, están facilitando este hecho:

  • Con una diferencia de año y medio entre ellos, podría decirse que Pulguita y mi Pequeño están prácticamente en la misma etapa de desarrollo. Es ahora, con los nueve meses de mi bebé y los poco más de dos años de mi niña, cuando estoy empezando a notar más distanciamiento en las fases que están viviendo, pero hasta entonces ha sido una crianza muy igualitaria. Compaginar pañales, chupetes, hábitos de sueño y ciertas rutinas se hace, desde mi punto de vista, mucho más llevadero y quizá por ello no he notado un gran cambio con la llegada del bebé.
  • También el hecho de que se lleven tan poco tiempo propicia el juego y el entretenimiento juntos. Mi Pequeño está ahora en una fase en la que todo le llama la atención y los juguetes de su hermana (“juguetes aún de bebé”) son su principal blanco. La busca e interactúa mucho con ella y Pulguita se muestra encantada de compartir juegos con él, mucho más incluso que con mi Mayor que ya va buscando sus momentos de intimidad para jugar a cosas que ni a ella ni a mi Pequeño les atrae.
  • Por otro lado, tengo que añadir que mi Pequeño es un bebé tremendamente fácil y eso ayuda muchísimo a suavizar la crianza de tres niños. Mi chiquitín es súper tranquilo, muy dormilón, que no llora prácticamente nunca y bastante independiente. El hecho de poder centrarme en los otros dos, sabiendo que está tranquilo y feliz en su cuna jugando, es indudablemente una gran ventaja.

A todo esto hay que añadir lo bonito que es contemplar a los tres hermanos juntos: jugando, cuidándose unos a otros, llamándose, besándose, contándose cuentos, riéndose…Es una auténtica bendición que, como he dicho, compensa cualquier momento de estrés o locura que a veces se pueden vivir.

Además, dicen que quien tiene un hermano tiene un tesoro y yo me siento tremendamente feliz y afortunada de haber podido regalar a cada uno de mis hijos dos pilares en los que poder apoyarse, ahora y siempre.

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Una respuesta en Lo bueno de ser familia numerosa

  1. Sara 22/05/2016 at 10:53 #

    Que bonito! Yo no lo habría dicho mejor. A pesar de que mi segunda tiene casi 4 meses, siempre he querido tener 3, asiq ya veremos en un tiempo cm van las cosas xra ver si damos el paso. Felicidades x tu gran familia y disfrútala mucho!

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