Desventajas que encuentro al BLW

El otro día os comentaba uno de los beneficios que personalmente he encontrado en la práctica del BLW con Pulguita pero debo confesar que, para nosotros al menos, este modelo de alimentación tiene algunas desventajas que en ocasiones me hace replantearme si seguir adelante o no con ello.

Antes de comenzar con la alimentación complementaria de mi hija, tenia claro que quería practicar con ella BLW y hacer justamente lo opuesto a lo que hice con mi Mayor (empleo de triturados hasta casi los 3 años de edad), pero es que además ella me lo puso muy fácil porque desde los cinco meses comenzó a mostrar un interés bárbaro por todo lo que comíamos nosotros.

Le gustaba sentarse en la mesa mientras comíamos y echar mano a todo lo que veía en nuestros platos. Mantener la lactancia exclusiva con ella hasta los seis meses fue realmente complicado por su glotonería y afán de probar otro tipo de comidas.

Siempre he dicho que nosotros no hemos practicado en el inicio un “BLW puro” sino un remix adaptado a las necesidades de mi hija, una niña muy comilona que no se saciaba con el pecho – ofrecido siempre en primer lugar- y que ello le hacía llegar a la mesa con un ansia y unas ganas de devorarlo todo que en muchas ocasiones le producía atragantamientos y frustración por no poder llenar el estómago como deseaba.

Así pues optaba por darle después de la teta, un segundo plato un puré de verduras con proteínas (huevos, pescado o carne) y a continuación, completamente saciada, la sentaba con nosotros en la mesa para que experimentara con nuestra comida. Había veces que comía algo más y otras que se quedaba simplemente en un juego.

Este método propio me daba muchísima tranquilidad porque además de controlar lo que comía sabía que su dieta era variada y equilibrada, acorde a los cánones que debe seguir un bebé de esas edad.

Pero lo malo es que mi “modelo” duró muy poco porque en cuanto a Pulguita le empezaron a salir los dientes (en torno a los 8-9 meses) comenzó a mostrar más interés por los trozos y a abandonar los purés, que recibía a base de manotazos y negativas cada vez que los veía.

¿Qué detesto del BLW?

Obviamente una de las cosas que siempre he tenido claras es que jamás obligaría a mi hija a comer por lo que tras comprobar su animadversión repentina hacia los triturados, comenzamos la práctica de “BLW puro y duro”, y con ello esas desventajas a las que me refería al inicio del post y que paso a analizar:

  • En el momento en que Pulguita abandonó los purés pasó a querer comer totalmente sola. No acepta ayuda y ya puede estar muriéndose de hambre que no tolera que nadie le meta una cuchara o un tenedor en la boca.
  • Si unimos el punto anterior al hecho de que mi hija quiere comer absolutamente todo lo que comamos nosotros el resultado puede ser terrible. Decirle que NO a algo es enfadarla y frustrarla de tal manera que la escuchan hasta en Pekín. Y cuando digo comer de todo me refiero a alimentos como sopas, yogures, arroz, potajes… es decir, platos para los que se hace imprescindible el correcto y coordinado uso de la cuchara. Cuando el alimento es relativamente espeso –como ciertos yogures o purés- parte del contenido de la cuchara llega a su boca pero si es muy líquido, como puede ser una sopa, no hay forma de que llegue a salvo ni un solo fideo.
  • Este hecho propicia –no sólo el desperdicio de grandes cantidades de alimentos– sino comidas eternas, paredes manchadas, tronas irreconocibles, lavadoras diarias de ropa, suelo asqueroso que ni limpiándolos de rodillas logro dejar decente y bebés que directamente deben acabar en la bañera. Todo ello con el consiguiente estrés de una madre que, a medida que avanza el embarazo, se siente más agotada y menos paciente para según qué cosas.
  • Pulguita es una niña menuda y aunque superé hace tiempo la fobia por los percentiles bajos, es lógico que a ninguna madre le guste ver que a lo largo del día su bebé no prueba bocado. A veces trato de tranquilizarme pensando que por lo que aboga el BLW es, precisamente, por la autorregulación del bebé. Pero mi hija es una glotona insaciable y si un día no come no es porque no tenga hambre sino porque no logra “hacerse” con la comida que hay en el plato. Y es que por mucho que me empeñe en adaptar los formatos de ciertas comidas, creo que hay alimentos que no son adecuados para un bebé de 15 meses y me estoy refiriendo, sobre todo, a las carnes. Es absurdo poner a mi hija ante una hamburguesa, un chuletón o una pechuga de pollo porque le cuesta mucho comérselo. Los adultos trituramos la carne con las muelas y ella tan sólo tiene los dientes de delante. Por muy fino que quiera cortarle la carne me doy cuenta de que, con mucho esfuerzo, come bastante menos de lo que su estómago le está pidiendo y eso me apena y preocupa.
  • Y ya por último, pero no menos importante, es la parte “social” del BLW. Cuando dejas a la peque al cuidado de alguien, no todos quieren seguir este método porque temen el atragantamiento o no saber qué comida ofrecer acorde a su edad. Y, yo sinceramente, lo entiendo y respeto.

Por otro lado, cuando vas de invitado a casa de alguien se hace difícil sentar a la peque a la mesa con todos; no disfrutas de la comida y te pasas el rato recogiendo trozos, limpiando el mantel y rezando para que la tapicería de las sillas no se haya manchado. Si hay confianza puedes pedir una toalla para las sillas o algo para cubrir el suelo pero no siempre hay tanta confianza para solicitar algo así y aun con todo y con esas te suelen mirar raro y con cara de: “Uy, uy, uy, ¡cuidadito con lo que vas a hacer en mi casa, que no me está sonando muy bien lo que me cuentas…

Y ya si vas a un restaurante prepárate para dejar una buena propina cuando te levantes de la mesa e incluso, para no volver más, pues por mucho que te empeñes en dejar todo apañado, el espectáculo que da un bebé comiendo así, es digno de enmarcar y no olvidar.

Así pues, quienes seguís este modelo de alimentación, ¿estáis de acuerdo conmigo? ¿Habéis vivido los mismos problemas? ¿Cómo los solventáis vosotros?

10 respuestas en Desventajas que encuentro al BLW

  1. Luli 07/05/2015 at 14:01 #

    Qué interesante me parece esta entrada! Esos son mis miedos con el BLW, bueno, en mi caso, sería para pasar de los triturados a los trozos y a que mi hijo comiera solo, porque tiene la edad de tu hija más o menos y come bastante bien purés, aunque también le gustan los trozos, así que nosotros hacemos más o menos lo que tú cuentas del principio del BLW de Pulguita. Voy a leerme la entrada de las ventajas a ver si me animo más a dejar los purés o sigo como estoy!!

    • Madreaventura 21/05/2015 at 15:52 #

      Pues ya me contarás (o te leeré) el proceso de cambio de triturados a trozos; a ver si se te da mejor que a mí! Eso sí, como le gusten los trozos olvídate para siempre de la tranquilidad que da darle un puré porque ya no lo va a aceptar así que piénsatelo mucho, jejeje

  2. Ariel Pop 08/05/2015 at 1:47 #

    Totalmente de acuerdo.
    Nosotros seguimos en ese remix que cuentas, le pongo trozos, lo pone todo pringando, trona, suelo, él, a la madre que lo parió ( o sea, yo misma)…
    Estrés, frustración y trabajo. Venga desmontar y lavar funda de trona. Afús.
    Lo bueno es que mi piratilla se toma los trozos, guarrea y después el puré, él con una cuchara y yo con otra y come bien. Después a veces prueba lo de mi plato.

    Yo BLW puro y duro es muy heavy para mí, de verdad que da mucho trabajo, aunque ahora también tengo tarea de limpieza y encima de hacer purés.

    No te puedo aconsejar nada. Yo lo que hago cuando salimos es llevar un babero XXL, una muda para el niño y otra para mí XD. Y juro que cuando acabe de usar la trona le meto fuego, jajaja, dios como la odio a ella y a su maldita funda!!!!

    • Madreaventura 21/05/2015 at 15:50 #

      Nena, has descrito a la perfección por lo que paso con esto diariamente. A mí lo del puré y las dos cucharas me funcionaba cuando era más pequeña pero ahora mno hay forma humana de que nadie le meta una cuchara en la boca, aunque se esté muriendo de hambre. Y claro, la limpieza, la paciencia y el tiempo son limitados.
      Por cierto! Yo h optado por comprar un elevador de Chicco que acoplo a una silla normal. Es plastificado, sin fundas y aunque no es lo más cómodo para ella sí lo es a la hora de la limpieza. Te lo recomiendo!

  3. Ser Educadora 08/05/2015 at 10:07 #

    Nosotros hemos pasado lo mismo con los trozos cuando aún no tenía dientes, sumado a que si le daban arcadas -que no atragantamiento- al irse un trocito al fondo de la boca tenias que hacrrle un barrido rápido con el dedo o vomitaba. A pesar de eso él quería comer pero nosotros fuimos los que le limitamos.mucho. Con diez meses ya lo tenía mas dominado y dejó el triturado por el sólido siempre.
    Come muy bien y lo unico que le cuesta es la ternera en filete que lo rilla media hora.pero no lo deshace para tragar. El resto de carnes las come sin esfuerzo.
    El unico inconveniente, a parte de la limpieza integral de mi salón comedor, es que con la alimentación a demanda come a todas horas sin control.

    • Madreaventura 21/05/2015 at 15:48 #

      Las arcadas o el atragantamiento es lo mismo y se deriva de la poca destreza que aún tienen para gestionar la comida que se les va hacia atrás: unos vomitan y otros tosen para escupirla y luego tan ricamente siguen comiendo.
      Nosotros no hemos limitado nunca la comida a Pulguita pero sí he tratado de ofrecer formatos aptos a ella y a los dientes que en cada fase ha ido teniendo. Para mí sin duda lo peor es el afán que tiene por hacerlo todo sola y no aceptar ayuda. Reconozco que me crispa los nervios 🙁

  4. Elena 10/05/2015 at 19:48 #

    Yo he sido “clásica” con los dos primeros y me ha ido muy bien, purés y cuando han tenido mas dientes pues sólido. También he tenido suerte, los dos muy comilones y los dos a los 14-15 meses manejaban genial tenedor y cuchara (el segundo de hecho antes que la mayor). A mi el BLW me da pánico y se necesita paciencia que yo no tengo. Los dos son comedores natos de todo ahora (casi 6 y 2 y medio) y veremos a ver la tercera que hace, que solo tiene dos meses

    • Madreaventura 21/05/2015 at 15:44 #

      Pues lo importante es que te hayas sentido a gusto haciéndolo así y si encima dices que te han salido comilones pues mejor que mejor. Yo es que no tengo buena experiencia con mi hijo mayor y los purés, por eso quise hacer lo opuesto con mis segunda hija pero hablando el otro día con unos amigos sobre este tema empiezo a pensar que no es el método que empleemos sino el carácter del niño.

  5. Susana 03/06/2015 at 15:46 #

    Hola.
    Nosotros al principio hicimos mixto en casa (entendiendo las cosas aplastadas con tenedor), en la guarde le daban triturados. Es comelon y esta bien de peso (percentil 85 desde los 6 meses). Pero casi enseguida pasamos directamente a los trozos, con la carne lo que hago es cortarsela, más o menos del mismo tamaño que me la corto a mi… Y aún cuando no tenia muchos dientes la “masticaba” con las mandibulas. Ahora con 18 meses, ya tiene practicamente todos los dientes, y come lo que le pongas enfrente. De hecho el verano pasado con solo 8 meses se comio más de la mitad de un conejo que había pedido su padre en Mallorca. Y estuvimos de vacaciones hace poco en Barcelona y se comio un sepion también, cortado.

    El tema de la cuchara, entre más la dejes practicar antes agarrará la maña… el yogur griego va muy bien porque es más espeso…

    Saludos

  6. chasturi 18/01/2016 at 1:29 #

    Te he conocido hoy y ya ni sé los posts que he leido. No he escrito en ninguno porque no podia aportar nada pero este me ha “tocado”. Yo hago blw desde que empezó a sentarse sola que es una maxima de esta alimentacion. Eso hace ya 10 meses y no puedo estar mas contenta. Come filetes desde los 7 meses sin un solo diente. Es cierto que al principio manchan pero existen baberos babys que les tapan hasta las mangas. Ha disfrutado de la comida siempre. Ha comido y come lo que quiere. Y a dia de hoy solo come poco de los pescados. De los demas todo le gusta. Para mi es un alivio no discutir por la comida como hacen otras conocidas. Lo de atragantarse es un miedo nuestro. Un par de semanas le llevo gestionar los primeros solidos a partir de ahi ella misma iba con cuidado.
    Eso si. Yo leí mucho antes de empezar y la verdad es que hoy por ejemplo hemos estado de restaurante y ha comido lo mismo que los demas. Es una gozada a largo plazo. Para mi merece la pena.

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