El secreto de la felicidad

felicidad

Fotografía extraída de la web morguefile.com

Si el tiempo vuela siendo madre de un niño, cuando te conviertes en mamá de dos esa sensación se multiplica por mil. Vivir la vorágine del día a día con dos peques nos hace llegar a la noche con la extraña sensación de habérsenos escapado el tiempo entre los dedos sin apenas percatarnos. Eso es así, y por mucho que hagamos no podremos estirar como si de un chicle se tratara las 24 horas que tiene el día, pero sí podemos intentar aprovecharlas de la mejor forma posible, evitando los agobios y la ansiedad que genera la sensación de “no llegar a todo”.

En mi caso, desde que me levanto voy con las pilas puestas cual conejito de Duracell. Preparar desayuno, mochila y uniforme del Mayor mientras doy el pecho a Pulguita, le cambio el pañal y me espabilo con un buen café. Todo son prisas y carreras para llegar puntuales al colegio, con Pulguita siempre a cuestas metida en su mochila. Al llegar de vuelta a casa toca preparar comida, limpiar, hacer compra, encontrar un rato para poder trabajar y todo ello sin desatender a mi chiquitina y sin perder de vista el reloj ya que a mediodía tengo que ir a recoger a mi niño porque come en casa. Durante la tarde, más de lo mismo: ajetreo, prisas, siestas interrumpidas de Pulguita, parque, juegos, algo de trabajo, baños de los dos y cenas. Todo ello aderezado a veces con visitas al pediatra, cumpleaños de amigos del cole o reuniones con profesores.

Varias amigas que me conocen bien me preguntan en varias ocasiones cómo hago para llegar a todo sola (los horarios de mi marido son imposibles), cuerda y siempre sonriente y además encontrar un rato al final del día en exclusiva para mí.

Os comparto mi secreto aunque primero me vais a permitir que reconozca que gran parte del mérito lo tiene una personita muy especial. Tengo un niño mayor precioso por dentro y por fuera; adorado en el colegio por profes y compañeros, respetuoso, cariñoso, independiente y siempre dispuesto a ayudar. Cuida de su hermana con absoluta devoción y dedicación y siempre que lo necesito está ahí para echarme una mano con una madurez asombrosa para sus escasos cinco años. No me cansaré de decir que mi chico me pone las cosas realmente fáciles y eso es un punto muy importante a mi favor.

Luego está Pulguita que aunque sea puro nervio me arranca sonrisas con sólo mirarla. Es imposible no ser feliz estando a su lado y mirando sus ojitos siempre sonrientes y vivarachos.

He elegido además un modelo de crianza con el que me siento feliz y satisfecha. Renunciar a trabajar fuera no fue fácil y no siempre salen trabajos para poder hacer desde casa, pero a cambio disfruto de mis niños al cien por cien y eso me aporta una tranquilidad que se torna en felicidad.

Es innegable que llego agotada al final del día pero hace tiempo que, siguiendo un sabio consejo que me dio  alguien a quien quiero, decidí no estresarme y la vida desde entonces me va mucho mejor. He aprendido a no ponerme metas para evitar el estrés: si no aspiro a hacer algo concreto en un día, no me estresará el hecho de que surjan imprevistos que me impidan hacerlo (sin contar, lógicamente, con las responsabilidades ineludibles que todos tenemos). De este modo puedo dormir a deshoras cuando Pulguita ha dado una mala noche sin sentirme culpable por ello y por no haber tenido tiempo de hacer nada más, pero también puedo programar sobre la marcha un día repleto de cosas cuando se dan las circunstancias favorables para ello.

No ponerse metas y vivir el día a día, relativizar las cosas y tratar de estresarme lo menos posible están haciendo de mi segunda maternidad una experiencia maravillosa y tremendamente feliz.

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11 respuestas en El secreto de la felicidad

  1. Las historietas de mamá 09/10/2014 at 12:02 #

    Sin duda, la clave es esa, aprender a no ponerse metas o ponerlas de otra manera y, sobretodo, a relativizar. Lo importante es disfrutar sin agobios, aunque a veces cuesta. ¡Muchos besos!

    • Madreaventura 09/10/2014 at 12:11 #

      Claro que cuesta, sobre todo a quienes, como yo, somos de naturaleza nerviosa por excelencia. Pero de verdad que el hecho de aprender a relativizar y no ponerme ninguna meta me está ayudando muchísimo! Me ha ayudado con la lactancia y en general con esta segunda maternidad.
      Un besito!

  2. Un niño va a nacer 11/10/2014 at 15:21 #

    No hay que olvidarlo: “No ponerse metas y vivir el día a día, relativizar las cosas y tratar de estresarme lo menos posible”
    A ver si consigo ser una super-mamá como tu.

    • Madreaventura 17/10/2014 at 18:40 #

      Uy! De super-mamá nada! Soy una madre normal y corriente que gestiono el tiempo y mis recursos como puedo para tratar de ser lo más feliz posible.
      Un besito!

  3. Marta 13/10/2014 at 18:52 #

    Totalmente de acuerdo, no ponerse metas a las que sabes no vas a llegar permite que todo se viva mejor, y con más alegría.

    • Madreaventura 17/10/2014 at 18:55 #

      Es que si no es imposible. No se llega a todo y eso puede generar frustraciones.

  4. Francis 18/07/2015 at 15:17 #

    Que magnífico! ¿Por qué no encontré este blog antes?

  5. Sara 25/09/2015 at 15:59 #

    La verdad que me encanta tu blog, lo encontré ayer de casualidad y no dejo de leerte y en más de una ocasión no he podido evitar emocionarme y sentirme identificada contigo. Ya he comentado en otra de tus entradas y yo tengo una niña de 4 años muy cariñosa y de muy buen corazón xro con un carácter que a veces, uffff, me pone histérica, jaja! Que cabezona es y como m cuesta q recoja sus juguetes aunq parezca una tonteria…ahora estoy embarazada de 22 semanitas y llevo otra princesita y estamos encantados de la vida, mi hija esta super emocionada cn su hermanita y está deseando verla y jugar con ella y mi marido muy contento tb xq además le hacia muxa ilusion q fuera otra niña y aki estamos, recorriendo por segunda vez este camino tan emocionante y lleno de ilusiones que llegará a su fin a finales de enero si dios kiere y x fin tndremos a nuestra segunda princesita con nosotros! Q ganas tengo ya! Y ahora q he caido espero podr gestionar bien el tma d visitas cm dices xq eso m agobia muxo ya q yo soy muy mia y mas esos primeros dias q es lo mas normal dl mundo q no kieras recibir visitas continuamente y q no deje de sonar el teléfono xro yo lo tengo muy claro y mi marido tb, algo ants d la fecha prevista de parto ya hablaremos cn nuestros padres y los mios xra q comenten con terceras personas al darles la noticia (primos, tíos, bisabuelos) que xfavor se abstengan de venir de visita las dos primeras semanas ya q pienso y xra mi es muy importante q necesitamos ese tiempo xra acoplarnos minimamente como nueva familia de 4 y xsupuesto x el bien d mis hijas. En fin q m he enrrollado mucho, perdona! que me encanta tu blog y seguiré leyendote. Besos!!

  6. Cristina 06/04/2016 at 17:28 #

    Yo estoy pasando por lo mismo! Hace 4 meses llegó otro integrante y mi hijo mayor tiene ya 8 años; La verdad no he podido organizarme muy bien, hay días que son productivos como otros que realmente no me quiero ni parar de la cama. Soy diseñadora gráfica y publicista, mi punto a favor es que trabajo desde casa, con mis horarios y mi hijo mayor estudia hasta la tarde, casi todo el día que es un alivio pero en casa no fluye todo muy bien, hay días como decía que hago todo perfecto y otros que ya se me empieza acumular todo y con el menor ni se diga hay días de días!
    Estaba buscando como organizar mejor el tiempo y veo que es muy importante tener a alguien en casa para hacer las tareas del hogar mientras yo cuido los peques, mi esposo, tiempo para mi y también trabajar, pero como la situa es difícil ya que hay muchos más gastos que antes. Me gustaría saber lo de como hacer comida y mantenerla refrigerada? eso quita mucho tiempooooo, también como haces para quitarte la cobija y decir bueno es hora de levantarme! yo hago mucha roña 🙁
    Muchas gracias por escribir y hacerme saber que no solo me pasa a mi!

Trackbacks/Pingbacks

  1. ¿Cómo organizar el tiempo cuando eres madre? - 04/03/2015

    […] Cuando llegó Pulguita tuve que replantearme mi modelo de trabajo y mi día a día. Ocuparme de dos hijos, uno de ellos un bebé, sin bajar el ritmo profesional y personal que hasta entonces llevaba se me hizo imposible. Y ahí fue cuando comencé a aprender a organizarme además de aplicar en mi día a día la premisa de no ponerme metas. […]

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