Como os comenté en anteriores entradas he estado unos días de vacaciones y relax absoluto en un balneario. Pero lo mejor de todo es que esa felicidad ha sido redonda porque mi niño ha estado con nosotros. Algunas de vosotras me aconsejásteis en este post que lo mejor para lograr la absoluta relajación y disfrute en pareja era dejar al peque al cuidado de un familiar durante esos días, pero me conozco, y de haberlo hecho no hubiera conseguido disfrutar mínimamente de mis vacaciones.
El balneario elegido, 100% recomendable, fue Villa de Olmedo, en Olmedo (Valladolid). Conozco muy bien este balneario porque he ido varias veces pero nunca con el nene así que cuando Raquel, una fiel lectora de mi blog, me lo recomendó al haber ido con sus hijos, no lo dudé ni medio segundo.
Se trata de un hotel-balneario de 4 estrellas bastante grande, con amplios espacios comunes y una zona de spa con chorros, camas de agua, jacuzzis… muy completa.
- Las habitaciones son enormes, con camas de 2×2, (¡con lo que me gusta a mí tener espacio para estirarme!), bien climatizadas, con televisión, espacio para que el peque juegue (se llevó toda su colección de coches y había que buscar sitio para aparcarlos), una amplísimo cuarto de baño y disponibilidad de cunita o cama supletoria. Nosotros pedimos una cuna y la verdad es que el nene ha dormido fenomenal y no ha extrañado nada.
- El buffet del desayuno era muy completo, algo que me sorprendió bastante porque he encontrado incluso alimentos que poder dar a mi hijo. No es habitual encontrar leche, yogures, batidos y natillas de soja. ¡He ido con la maleta cargada de cosas para él que al final no hemos gastado!
La zona del spa es muy amplia y completa. De 10.00 a 12.00 horas y de 16.00 a 18.00 horas los peques puede pasar. Me parece lógico que se restrinja la entrada de menores ya que se supone que los balenarios están pensados para descansar o recuperarse de operaciones o diversos tipos de problemas de salud. Aún así considero que cuatro horas son más que suficientes para los niños en donde tienen tiempo de bañarse, jugar y disfrutar de las diferentes sensaciones que ofrecen las diversas zonas acuáticas.
- Fuera de este horario el hotel habilitó un servicio de guardería vigilado (que pasadas las fechas navideñas sólo estara disponible los fines de semana). Se trata de una sala bastante grande y perfectamente acondicionada para los niños, con multitud de juguetes, cuentos, televisión, espacio para dibujar e incluso cunas para que los más pequeñitos puedan dormir si lo desean. El único “pero” que vi es que sólo hay una cuidadora para todos los niños y en determinados momentos se llegaron a juntar hasta 20 (aunque bien es cierto que la mayoría eran niños más mayorcitos que no necesitan tanta atención ni vigilancia). Cuando finalizaba el horario infantil del balneario llevábamos al nene a esta sala y allí se quedaba encantadísimo de la vida, jugando con todo y relaciónandose con todos los niños. La cuidadora me dijo que era asombroso ver lo contento que se quedaba a pesar de no haber pisado nunca una guardería. Reconozco que el primer día que le dejé me quedé escuchando detrás de la puerta porque si algo tenía claro era que no iba a dejar a mi hijo llorando, ¡aunque fuera una sóla lágrima!, por tener tiempo para mí. Pero mi sorpresa ha sido mayúsucla al ver que cuando lloraba y pataleaba era cuando íbamos a recogerle. ¡Qué tranquilidad da saber que le están cuidado bien y que el peque está a gusto y disfrutando de lo lindo!
Así que mientras el niño estaba en la guarde, su papá y yo nos hemos dedicado a relajarnos, a leer mucho, a escuchar música tumbados en las hamacas de la zona del spa, a darnos algún que otro masaje… Experimenté una sensación muy extraña al poder estar a solas con mi marido sin interrupción. Los primeros minutos echábamos de menos al canijo y nuestra conversación giró en torno a cómo se lo estaría pasando en la guardería, pero pronto desconectamos y nos dedicamos a nosotros. ¡Fue como retroceder 2 años en el tiempo!
¡Ah! Y casi se me olvida comentar el dato más importante de todos: ¡no sé que tendrán las aguas termales de este balneario que han hecho a mi hijo dormir 12 horas seguidas cuando lo normal en él es hacerlo 8! Así que: papás de nenes con sueños ligeros, ¡no lo dudéis!
En definitiva, si buscáis relax entre burbujas, disfrute en pareja y ver a vuestros hijos reír y experimentar sensaciones bonitas y relajantes en el agua, ¡este es vuestro balneario!









Cuanto me alegro de que hayáis disfrutado tanto.
Me apunto lo del balneario, que me están dando ganas de ir ya mismo.
Es genial que haya sitios en los que los niños son bienvenidos.
Un besazo
Da gusto, tienes razón. No es fácil encontrar un sitio de estas características en donde puedan entrar niños.
Bsts
Me alegro que hayais disfrutado tanto. Me apunto lo del balneario, queremos escaparnos un fin de semana y no sabemos muy bien donde ir con el peque, además como el mío tambien tiene problemas con la leche me parece una opción muy a tener en cuenta.
Te encantará! Seguro! Te he mandado mail contándote más detalles.
Bsts
Suena realmente apetecible!! Yo también me lo apunto, pero para el futuro, jejeje. Mi niña tiene 3 meses y 9 días y todavía me parece un pelín pronto, pero más adelante seguro que me lo planteo
Es muy pequeñita todavía aunque de aquí a unos meses va a disfrutar como una loca con el agua , ya verás!
hola! cómo me alegro de que te gustara mi recomendación!! (y si te soy sincera, también de verme en tu blog
a que está muy bien preparado y tiene muchos detalles bien pensados?? y eso que yo en los yogures de soja ni me había fijado!
por cierto, lo de quedarse escuchando detrás de las puertas lo hacemos todas, y yo la primera, no lo puedo evitar, y de repente abren desde dentro y me pillan…y como dice la profe de mi niño: “Ay, si las puertas se abrieran para afuera, más de una se llevaba un portazo” qué razón tiene!!
pues lo dicho: me alegro un montón de que hayais disfrutado, descansado y dormido!!
un besazo
Hola Raquel!
Pues es cierto que me encantó la experiencia con el peque. Como te dije, ya conocía sobradamente el balneario pero no conocía la sala de juegos ni me imaginaba que las 2 horas que se puede pasar con ellos a la zona de spa diera para tanto y fuera tan provechosa. ¡Lo hemos pasado genial! Muchas gracias por recomendármelo
Hola!!!. He estado leyendo tus comentarios sobre el balneario y tanto a mi mujer como a mí nos ha encantado, pero queríamos preguntarte si se puede ir con un bebé de 8 meses (ya sabes lo que acarrea, purés de verdura y fruta, dónde conservarlos, dónde calentarlos…etc) es lo que más nos preocupa.
Y otra cosilla: ¿Donde comíais y cenabais?
Por favor, si pudieras contestarnos, te lo agradeceríamos mucho. Un saludo y enhorabuena por tu blog.
Hola!
Gracias por pasaros por mi blog y comentar. Me alegro que os guste.
Os diré que la primera vez que salí con mi hijo de viaje a un balneario él tenía 4 meses recién cumplidos. Personalmente pienso que cuanto más pequeños son mejor se adaptan a todo y menos “problemas” dan. Me refiero a que se quedan dormidos sin problema en su carrito y sólo hay que preocuparse de llevarles potitos que les gusten y punto. Cuando se hacen mayores surgen más inconvenientes.
En cualquier hotel habrá siempre una nevera en la habitación. Lo que yo siempre hago es vaciarla de los productos que tenga y llenarla con la cosas que traigo de casa para el peque: potitos, yogures, fiambre, zumos…
En cuanto a calentar la comida tampoco es ningún problema pues en cualquier sitio hay siempre una cafetería donde te calentarán sin problema el potito o la leche. Además, en muchos sitios ya incluso ponen un microondas al alcance de todos para que puedas calentar en cualquier momento.
Siempre que hemos salido fuera con mi hijo nos hemos alojado en un hotel con todas las comidades para el niño así como con cafeterías y restaurantes para no tener que salir del hotel a comer, o por lo menos a cenar. Es muy cómodo cenar en el mismo hotel donde te alojas para irse a dormir en cuanto se acabe la cena. Si pretendeis ir a un balneario elegid uno que esté dentro de un hotel donde os podais alojar también.
Saludos!